Como en cada una de las localidades que va recorriendo el equipo de TN, en Chamical, La Rioja, los proveedores no pueden entrar al pueblo.
No hay excepciones: hasta los transportistas farmacéuticos tienen que descargar medicamentos en plena madrugada, en playones de tierra donde no hay ningún tipo de cuidado sanitario.
Llevan todo tipo de remedios, medicamentos oncológicos y, además, llevan muestras de COVID-19.
“Nadie está en desacuerdo con los controles, pero nos están tratando muy mal. Venimos de las droguerías y descargamos en la calle”, advierten los transportistas: “No nos dejan llegar a las farmacias y descargamos sobre el polvillo”.





