El nuevo mapa de poder de La Libertad Avanza: los Menem se consolidan en Casa Rosada y aceleran la ofensiva de las reformas
La victoria legislativa blindó la posición de Karina Milei como estratega y confirmó a Martín Menem al frente de Diputados. Con Lule Menem operando en la Presidencia, el clan riojano se convierte en el articulador clave del Gobierno, mientras se prepara el inminente relanzamiento del Gabinete con gestos a los gobernadores.
El arrollador triunfo de La Libertad Avanza (LLA) en las elecciones legislativas del domingo ha puesto fin a las especulaciones sobre la cúpula del poder en la Casa Rosada y ha cimentado la influencia del clan Menem en la órbita presidencial. El resultado electoral actuó como un plebiscito que empoderó al sector más cercano al Presidente, con la Secretaría General de la Presidencia en el centro de la escena.
Karina: La «gran responsable» y dueña del armado
El consenso en el oficialismo es unánime: la principal responsable de la victoria, que permitió a LLA consolidarse en los 24 distritos, fue la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. Su trabajo fue clave tanto en la coordinación de la campaña como en la validación del armado territorial liderado por su mano derecha, Eduardo «Lule» Menem, hoy subsecretario de Gestión Institucional.
Este reconocimiento formal blinda la posición de Karina Milei como la estratega máxima del partido, con poder de veto sobre las decisiones políticas y la gestión de la lealtad interna.
Martín: La consolidación en el Congreso
El efecto inmediato de este empoderamiento se tradujo en la ratificación implícita de Martín Menem como presidente de la Cámara de Diputados. Antes de los comicios, su continuidad era materia de debate, pero tras el resultado que reforzó el bloque libertario, nadie en el oficialismo duda de su permanencia.
La tarea de Martín Menem será monumental: consolidar la nueva mayoría que necesita el Gobierno para aprobar las reformas clave (laboral, tributaria y fiscal). La bancada riojana y su líder están en la mira, ya que el «trío» (Karina, Lule y Martín) se erige en el principal articulador para negociar con los gobernadores que serán «dadores de gobernabilidad».
Lule: El operador que maneja la tropa
El tercer Menem, Lule, ocupa un rol menos visible pero igualmente crucial. Desde la Subsecretaría de Gestión Institucional, trabaja directamente con Karina Milei para asegurar que la estructura partidaria y las alianzas provinciales traduzcan el apoyo electoral en votos legislativos. El éxito de esta gestión fue notable, generando un «importante volumen de legisladores propios» y asegurando la base sobre la que se construirá la gobernabilidad de la segunda parte del mandato.
Gabinete: Se acelera el «sinceramiento» con guiño a los gobernadores
Aunque inicialmente se esperaban demoras en el relanzamiento del Gabinete, el triunfo electoral ha acelerado la necesidad de «sincerar» el esquema de poder. La matriz de la nueva gestión estará marcada por la necesidad de construir consensos, lo que se evidenció con la llamada intempestiva de Guillermo Francos y Lisandro Catalán a más de 15 gobernadores para una mesa de trabajo con el presidente Milei y Luis Caputo.
El movimiento generó roces internos, con el sector de Santiago Caputo en tensión con el de Francos. No obstante, la lógica indica que los cambios apuntarán a fortalecer las áreas de negociación. Las versiones hablan de un posible Ministerio del Interior «a lo [Carlos] Corach», con mayores atribuciones para el diálogo con las provincias, consolidando a los gobernadores como el interlocutor fundamental para la aprobación de las reformas estructurales que LLA buscará imponer en los próximos meses.