¡Sin piedad! Un intendente del interior dinamitó al kirchnerismo: “El momento de Cristina ya pasó” y sentenció: “Robaba, pero hacía. No, hermano, no es así”
El intendente de Chilecito, Rodrigo Brizuela y Doria, exigió “caras nuevas” que encabecen el justicialismo a nivel nacional y se despegó de los “ismos” y la vieja guardia: «Yo no soy kirchnerista, no me gustan los ismos, ningún ismo me gusta. Soy un fanático de la justicia social».
El intendente de Chilecito, Rodrigo Brizuela y Doria, lanzó una de las críticas más frontales contra el kirchnerismo dentro del peronismo, al sentenciar que la vieja dirigencia debe dar un paso al costado y que el movimiento debe renovarse con un compromiso absoluto con la honestidad. El jefe comunal atacó directamente el argumento del «mal menor» que justifica la corrupción, tras el encuentro entre la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y el gobernador Ricardo Quintela.
Brizuela y Doria exigió «caras nuevas» para una renovación que debe ser tanto generacional como ética, redefiniendo las bases del justicialismo.
El ultimátum a la vieja guardia: «El momento de ellos ya pasó»
El intendente reconoció la gestión pasada, pero fue tajante al afirmar que ese ciclo político y generacional ha terminado, y que el peronismo necesita un nuevo liderazgo a nivel nacional.
«Creo que que Cristina Fernández en su gestión de gobierno cuando fue presidenta hicieron muchísimas cosas importantes y buenas por la Argentina», afirmó el dirigente. Sin embargo, puso el foco en el futuro: «Pero me parece que el momento de ellos ya pasó, eh, y hay darle, hay que darle lugar a nuevas generaciones este de políticos que a nivel nacional puedan representar al justicialismo de la mejor manera».
El jefe comunal subrayó la necesidad de un nuevo aire en el peronismo: «Hacen falta caras nuevas que puedan encabezar el movimiento justicialista a nivel nacional».
La frase más dura contra la corrupción: Honestidad o nada
El mensaje más fuerte de Brizuela y Doria se centró en la ética de la función pública, al rechazar la idea de que la corrupción puede ser justificada por los resultados de la gestión, una frase que resuena en la histórica autocrítica del peronismo.
«Yo no acepto, no tolero que eh nos quieran mostrar que somos todos iguales en esto, ¿me entendés?», dijo. Y lanzó una estocada al corazón de la polémica: «Tampoco acepto que eh es esa frase tan polémica que dice eh ah, robaba, pero hacía. No, hermano, no es así. Acá tenés que hacer y tenés que ser honesto para estar en la función pública».
Para el intendente, la honestidad es un condimento innegociable: «No basta con hacer este y y robar, no, no es así y no funciona de esa manera el país».
Justicialismo sin «ismos»: La justicia social como bandera
El dirigente de Chilecito se desmarcó de las facciones políticas que, a su juicio, han distorsionado la verdadera esencia del movimiento, y llamó a un regreso a la doctrina fundacional.
«Yo no soy kirchnerista, no me gustan los ismos, ningún ismo me gusta. Este, soy justicialista, eh, porque soy un un fanático de la justicia social, la igualdad de oportunidades para todos los argentinos», concluyó Brizuela y Doria, insistiendo en que La Rioja y el peronismo necesitan volver a esa bandera central.