Incertidumbre en el Congreso: el peronismo frena la interna para evitar una fractura y Quintela pide «escuchar a las provincias»
El gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, define hoy si rompe el bloque. Ante el riesgo de una fuga masiva de legisladores, el mandatario riojano exigió terminar con la concentración de poder en el AMBA y reconfigurar la conducción.
El peronismo vive horas decisivas y el operativo de contención está en marcha. Con el temor latente de que los bloques legislativos vuelen por los aires, la discusión por el armado nacional entró en pausa: la prioridad absoluta es evitar una ruptura en el Congreso que deje al espacio opositor debilitado frente al gobierno de Javier Milei.
El detonante es la decisión que tomará este jueves el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, quien podría romper con Fuerza Patria para armar un bloque propio. Esta movida amenaza con generar un efecto dominó y derivar en un interbloque con provincias aliadas como Tucumán, Salta, Misiones y Neuquén.
La Rioja marca la cancha: «No puede quedar todo en el AMBA»
En medio de la agitación política, La Rioja se plantó con un reclamo de federalismo que resuena en todo el interior. El gobernador Ricardo Quintela advirtió sobre el peligro de la «segmentación» y la proliferación de partidos provinciales, pero fue tajante sobre las causas del malestar: la falta de participación de las provincias en la toma de decisiones.
“Tenemos que reconfigurar los bloques legislativos y escuchar otras voces: norteñas, cuyanas, patagónicas, litoraleñas. No puede quedar todo concentrado en el AMBA”, sentenció el «Gitano» en declaraciones radiales.
Para el mandatario riojano, la unidad solo será posible si hay «gestos de generosidad» desde la conducción actual. Quintela se posiciona así como uno de los articuladores clave del PJ del interior, exigiendo que los diputados de las provincias dejen de ser espectadores de las decisiones que se toman en Buenos Aires.
La fecha clave y el futuro de Germán Martínez
La disputa tendrá su punto culmine el próximo 2 de diciembre, cuando se reúna el bloque de diputados de Fuerza Patria. Allí se definirán las nuevas autoridades y la estrategia para la segunda etapa del gobierno libertario.
El actual presidente de la bancada, Germán Martínez, negocia contra reloj, pero su continuidad está en duda. “Hoy a Germán le toca negociar sin saber si va a seguir siendo presidente a partir del martes”, confesó un legislador al tanto de la rosca parlamentaria.
Ante la amenaza de ruptura, cobra fuerza una salida intermedia propuesta por los sectores moderados: constituir un «interbloque con varios bloques internos». Esto permitiría contener a los gobernadores díscolos como Jalil y dar respuesta al reclamo de Quintela, evitando la foto de una fractura expuesta.
El reclamo del interior se expande
La postura de La Rioja no es aislada. Desde Entre Ríos, el diputado electo Guillermo Michel coincidió en el diagnóstico: «El peronismo tiene que dejar de ser un partido del AMBA y darle prioridad a los proyectos del interior del país».
Mientras cada tribu —desde La Cámpora hasta el Frente Renovador y los gobernadores— cuenta los porotos para medir fuerzas, la advertencia es clara: si no se cambia la metodología de conducción, el peronismo corre el riesgo de perder su condición de primera minoría en la Cámara baja, en un escenario donde las fricciones existentes sirven para graficar la pelea de fondo por el proyecto nacional.