Juan Keulian, titular del Centro Comercial, alertó sobre el impacto «devastador» de la prohibición de estacionar en las avenidas. Aseguran que se perdió el 31% de la clientela y reclaman, sin éxito, una baja de impuestos.
El comercio de la capital riojana atraviesa una situación crítica que combina recesión y decisiones urbanísticas polémicas. Juan Keulian, director del Centro Comercial e Industrial de La Rioja, denunció que la implementación de los carriles exclusivos para el transporte urbano (Rioja Bus) en las avenidas Rivadavia y Perón provocó una caída del 30% en las ventas y el cierre definitivo de varios negocios.
«El problema es muy serio. Hay comercios que bajaron sus ventas hasta un 70% y ya decidieron cerrar porque no pueden aguantar», aseguró el dirigente. Keulian no dudó en calificar la medida de tránsito como una «ridiculez absoluta» para la infraestructura actual de la ciudad, argumentando que al prohibir el estacionamiento sin ofrecer playas alternativas, se expulsó al 31% de la clientela habitual.
Asfixia impositiva y silencio oficial
El reclamo del sector va más allá del tránsito. Exigen una revisión urgente de la tasa de Ingresos Brutos, cuestionando la tarifa plana del 2,5% que pagan por igual grandes y chicos. «El comercio está excesivamente endeudado. No está bien que se castigue a los que más facturan y más empleo generan», sostuvo.
La indignación crece ante la falta de respuestas. «Con la Municipalidad cuesta muchísimo lograr un diálogo, y con el Gobierno provincial directamente no contestan», disparó Keulián, revelando que una nota enviada en agosto a la Secretaría de Transporte jamás fue respondida.
Turismo y plataformas inviables
En otro tramo, el referente mercantil desestimó la idea de crear un «Mercado Libre Riojano», propuesta por algunos concejales, tildándola de inviable frente a los gigantes del e-commerce. Además, comparó la gestión turística local con la vecina Catamarca: «Ellos logran tener mucho más turismo. La Rioja hoy es solo una provincia de paso», concluyó.





