Congreso: Carlos Germano advierte que el peronismo «está en llamas» y Milei se consolida como el único líder nacional
El analista político aseguró que la oposición atraviesa una crisis de representación sin precedentes y calificó de «dantesco» el espectáculo durante la jura de diputados. Además, definió el apoyo social al Gobierno como un «plazo fijo con vencimiento» y no un cheque en blanco.
La reciente asunción de los nuevos diputados nacionales dejó una configuración legislativa inédita y un escenario político convulsionado. En diálogo con Fénix Multiplataforma, el analista político Carlos Germano desmenuzó el nuevo mapa de poder en el Congreso, marcando el fortalecimiento del oficialismo tras lograr la primera minoría y la profunda crisis que atraviesa la oposición, especialmente el justicialismo.
Germano destacó que la presencia del presidente Javier Milei en el recinto le otorgó «mucha fuerza y vuelo político» a lo que consideró un éxito del bloque oficialista. Sin embargo, el foco de su análisis estuvo puesto en la vereda de enfrente: la fragmentación del peronismo tras la derrota electoral.
«El peronismo está en llamas», sentenció el consultor, quien no descartó que continúen las rupturas dentro del bloque opositor en los próximos meses. Según su visión, la falta de una autocrítica profunda y la ausencia de nuevos liderazgos están atomizando el espacio. «Lo que va surgiendo fundamentalmente son pymes políticas, donde cada uno está defendiendo su posibilidad y un cargo», graficó con dureza.
Crisis de liderazgo y la «excepción» riojana
Para el analista, el problema central de la Argentina hoy es la «deflación de liderazgos». En ese sentido, fue categórico al afirmar que «el único liderazgo nacional que hoy tiene la Argentina se llama Javier Milei».
Durante la entrevista, Germano diferenció el escenario nacional de los poderes provinciales, citando explícitamente el caso local: «Son todos liderazgos territoriales; lo pueden tener ustedes en La Rioja con su gobernador, o en Formosa, pero no hay un liderazgo nacional que abarque un proyecto de país».
Un espectáculo «dantesco»
Consultado sobre el clima de tensión y las formas poco convencionales que se vieron durante la jura —con insultos cruzados y juramentos extravagantes—, Germano consideró que fue un espectáculo «dantesco», aunque aclaró que no es un fenómeno nuevo, sino parte de una «degradación muy importante en la política argentina» que lleva años.
«La excepción es que las buenas costumbres y la buena educación proliferen», lamentó, señalando que la presencia del mandatario y su gabinete pudo haber «exasperado» los ánimos, pero que la falta de decoro ya es norma en la Cámara Baja.
Un «plazo fijo» para el Gobierno
Hacia el final, Germano dejó una advertencia para el oficialismo sobre la paciencia social. A pesar del fortalecimiento político del Gobierno, el analista remarcó que la sociedad no entregó un poder absoluto.
«Cheque en blanco la sociedad no dio; lo que dio fue un plazo fijo con fecha de vencimiento», concluyó, subrayando que la sostenibilidad del proyecto libertario dependerá de su capacidad para mostrar resultados y gestionar las reformas planteadas.