La secretaria de Trabajo provincial, Miriam Espinosa, describió un panorama «muy delicado» en varios sectores. Hay confiterías y empresas agrícolas intimadas por falta de pago, despidos por goteo en textiles y una situación crítica en la cooperativa La Riojana. Prevén necesitar más de 10.000 operarios para la próxima cosecha.
La situación laboral en la provincia de La Rioja atraviesa horas críticas en el cierre del año. La Secretaría de Trabajo provincial confirmó que existen empresas con atrasos salariales de casi tres meses y advirtió sobre la gravedad del escenario en la histórica cooperativa La Riojana, cuya crisis afecta directa e indirectamente a unas 3.000 personas. Mientras se gestionan audiencias y sanciones para regularizar los pagos, el gobierno busca garantizar la mano de obra para la temporada de cosecha mediante la compatibilidad de planes sociales con el empleo rural.
Miriam Espinosa, secretaria de Trabajo de La Rioja, brindó un detallado informe sobre la conflictividad laboral que se aceleró en las últimas semanas. El foco principal de las intimaciones recae sobre el sector gastronómico y algunas empresas agrícolas que no lograron cumplir con los sueldos de sus empleados.
«La mora es mucha. Si no se salda el mínimo de la deuda vamos a tener que tomar las medidas que la ley nos faculta», sentenció la funcionaria en declaraciones radiales, confirmando que ya se procedió a intimar a varias firmas. Según explicó, en el rubro de las confiterías detectaron casos donde los trabajadores están por cumplir el tercer mes sin cobrar: «Casi tres meses es muchísimo. ¿Qué familia puede aguantar esa situación?», cuestionó.
El mismo escenario se repite en una empresa de jojoba del departamento Arauco, que aduce problemas en la cadena de pagos y posdatación de cheques de clientes. «Es la primera vez que tenemos contacto con esa empresa, lo que significa la gravedad del problema en muchos de los sectores», agregó Espinosa.
La crisis en La Riojana
El punto más alarmante del reporte oficial es la situación de la cooperativa La Riojana, un emblema productivo de la provincia que se encuentra bajo Procedimiento Preventivo de Crisis. Espinosa admitió que el panorama actual es peor que al inicio del proceso: «La situación está mucho más complicada», aseguró.
La empresa terminó de pagar los salarios de octubre recién a fines de noviembre y enfrenta un diciembre complejo, donde debe afrontar sueldos, aguinaldos y retroactivos paritarios. El impacto social es masivo: entre los 250 empleados de bodega, los productores socios (que están cobrando el 50% de lo pactado por la uva) y los trabajadores de finca, la crisis golpea a una multitud.
«Entre directos o indirectos son como 3.000 personas. Es muchísimo», graficó la secretaria, subrayando que la continuidad de los pagos está supeditada al ingreso diario de fondos por ventas.
Despidos en el sector textil
El rubro industrial no escapa a la recesión. Si bien la firma Luxo se retiró de la provincia cumpliendo con todas las indemnizaciones, otras empresas como Cottec comenzaron a ajustar su plantilla. «Cottec despidió a siete personas sin causa, pagando el 100% de las indemnizaciones. Es una empresa extremadamente prolija, pero no les ha quedado otra alternativa que reducir personal porque están a un 30% de su capacidad instalada», detalló Espinosa.
Expectativa por la cosecha 2025
Pese al contexto recesivo, la provincia se prepara para la temporada alta de trabajo rural. Las autoridades estiman que se necesitarán 7.000 operarios para la cosecha de aceituna y 3.500 para la de uva.
Para incentivar la mano de obra registrada, Espinosa confirmó la prórroga del decreto nacional y la firma de uno provincial que permite a los beneficiarios de planes sociales trabajar en la cosecha sin perder el beneficio. «Necesitamos que cada vez más riojanos vayan a la cosecha», concluyó la funcionaria, indicando que las inscripciones se abrirán a mediados de enero.





