«Micropricing» en La Rioja: la queja de los estacioneros por los precios que YPF cambia todas las noches desde Buenos Aires
Juan Manuel Brígido, de la Cámara de Expendedores, detalló las complicaciones operativas del nuevo sistema de YPF controlado desde Buenos Aires. Aseguró que las ventas en litros caen y advirtió sobre el impacto del receso de enero.
La carga de combustible en La Rioja atraviesa una nueva dinámica que genera desconcierto tanto en los consumidores como en los propios dueños de las estaciones de servicio. Desde julio, YPF implementó una política de «micropricing», un sistema de ajuste diario de precios que se decide de manera remota y que ha modificado la operatoria comercial en la provincia.
Juan Manuel Brígido, presidente de la Cámara de Expendedores de Combustibles de La Rioja, explicó las dificultades que trae este modelo: «YPF ya hace bastante, desde julio de este año, ha incorporado una política que ellos denominan de micropricing en la que cambia el precio del combustible todos los días».
Según detalló el empresario, la decisión no pasa por los estacioneros locales. «Eso se maneja de manera remota a través de una central que tiene la compañía que está en Buenos Aires, en el que monitorea los precios de sus más de 1.600 estaciones y en función de eso va haciendo ajustes», señaló Brígido en diálogo con Medios Provincia.
Un dolor de cabeza operativo
Para los estacioneros riojanos, el sistema ha traído complicaciones logísticas inéditas, similares a las de los comercios durante los picos inflacionarios. «Desde el punto de vista operativo es bastante complejo», admitió Brígido.
El dirigente describió la rutina nocturna a la que se ven obligados: «Todos los días tenemos que cerrar turno a la hora que se produce el cambio de precio y volver a abrir turno con los precios nuevos». Aunque el cambio en los surtidores es automático, la actualización en los sistemas de facturación requiere intervención manual constante.
Lo curioso del sistema es su opacidad. Brígido confesó que desconocen los parámetros exactos que utiliza la petrolera para definir las subas o bajas diarias: «Nosotros como estacioneros no las conocemos, incluso mucha gente dentro de la compañía no la conoce; es un sector de la compañía que se mantiene aparte».
La pelea por los precios en la Capital
Uno de los puntos de conflicto que logró resolver la Cámara local fue la segmentación de precios dentro de la misma ciudad de La Rioja. Durante los primeros meses del sistema, las estaciones ubicadas en la zona sur tenían valores más altos que las del centro.
«Fue una gestión que tuvimos que hacer porque en la primera etapa, de julio a septiembre, se había segmentado en la zona sur de la ciudad tomando como parámetro la avenida Circunvalación hacia el sur», explicó Brígido.
El argumento de los estacioneros para unificar las tarifas fue contundente: «La gestión nuestra fue llevarlo a decir que acá realmente es muy pequeña la ciudad para tener esas diferencias de precio». Según Brígido, esa disparidad «claramente perjudicaba a esas estaciones con referencia a las otras», algo que podría tener sentido en grandes urbes como Buenos Aires o Córdoba, pero no en el ejido urbano riojano.
Caída del consumo y un enero difícil
Más allá de la ingeniería de precios, la realidad económica golpea el despacho de naftas. Si bien la afluencia de autos se mantiene, el volumen de carga se desploma. «La realidad de la venta nuestra es que esta cuestión de los precios no se sostiene; la demanda se vende, vos vas a ver la misma cantidad de afluencia, pero claramente el despacho promedio, que es la cantidad de litros que carga cada cliente, va disminuyendo», afirmó el titular de la Cámara.
De cara al verano, el panorama no es alentador para el sector en la provincia. Brígido advirtió que el próximo mes es históricamente malo para las ventas locales: «Lo que es el mes de enero acá cae mucho cuando se empieza el receso de la administración pública y escolar; caen mucho las ventas, eso es histórico».
Como recomendación final para los usuarios golpeados por el bolsillo, el empresario sugirió aprovechar las herramientas digitales: «Utilizar los medios de pago electrónico y las aplicaciones de cada petrolera, no solo de YPF, tienen algunos beneficios como para aliviar un poco esta cuestión».