Polémica en La Rioja: designan a las mineras como agentes de retención y advierten que es un «tiro en los pies» para la inversión
La provincia incorporó a las empresas del sector al régimen de recaudación de Ingresos Brutos. Economistas y tributaristas calificaron la medida como un «préstamo forzoso» al Estado y una «brutalidad» que erosiona la rentabilidad de uno de los pocos sectores dinámicos.
La política tributaria de La Rioja volvió a quedar en el ojo de la tormenta tras la decisión de la administración provincial de sumar una nueva carga administrativa y financiera al sector privado. El gobierno local dispuso incorporar a las empresas mineras como agentes de retención del Impuesto sobre los Ingresos Brutos, una medida que despertó el rechazo inmediato de analistas económicos y expertos tributarios.
La decisión oficial se fundamenta en «la importancia de dichas empresas en el flujo económico provincial», según trascendió desde las agencias de recaudación. Sin embargo, para los especialistas, esta movida representa un desincentivo directo a la inversión en un momento donde el país busca atraer capitales.
«Un préstamo forzoso»
El analista económico Damián Di Pace fue categórico al evaluar el impacto de esta normativa en la economía riojana. A través de su cuenta de X (ex Twitter), el consultor explicó que este mecanismo funciona, en la práctica, como una quita de liquidez a las compañías.
«La retención de Ingresos Brutos funciona como un préstamo forzoso al Estado que castiga al inversor», advirtió Di Pace.
Para el especialista, la voracidad fiscal de la provincia termina jugando en contra de sus propios intereses de desarrollo a largo plazo. «Cada retención innecesaria erosiona la rentabilidad y es un tiro en los pies para el ingreso de nuevas inversiones», sentenció, utilizando una figura gráfica para describir cómo la medida ahuyenta a los capitales que podrían dinamizar la región.
«Una brutalidad y un desquicio»
La crítica técnica también llegó desde el Blog del Contador, un espacio de referencia en el análisis de normativas fiscales. Desde allí, cuestionaron la lógica detrás de la resolución riojana: gravar más a quien produce más, en lugar de fomentar su crecimiento.
«El motivo es la importancia de dichas empresas en el flujo económico provincial. Increíble», señalaron con ironía. El análisis del sitio especializado expone la contradicción de la política fiscal local: «Sector que dinamiza la economía, pongámosle más obligaciones así recaudamos más sin tanto esfuerzo».
El veredicto de los tributaristas sobre la decisión de La Rioja fue lapidario, calificando el razonamiento oficial como «una brutalidad y un desquicio total y absoluto».
La medida se suma a una lista de contrapuntos entre el sector productivo y el gobierno de Ricardo Quintela, en una provincia que busca equilibrar sus cuentas pero que, según los expertos, elige el camino de aumentar la presión sobre los pocos generadores de divisas genuinas.