El director Gabriel Goitea defendió la nueva licitación de vigilancia tras las denuncias de violencia gremial. Además, confirmó que la Provincia debió absorber el costo de los tratamientos contra el cáncer por el recorte de Nación y detalló el parte médico de los heridos del fin de semana.
El Hospital Enrique Vera Barros de La Rioja atraviesa días agitados. A la habitual demanda por siniestros viales y deportivos se le sumaron dos frentes de tormenta: un conflicto gremial con la seguridad privada que escaló a la violencia física y la crisis por la provisión de medicamentos oncológicos tras el recorte de fondos nacionales.
En diálogo con la prensa, el director del nosocomio, Gabriel Goitea, brindó un panorama detallado de la situación, defendiendo la transparencia en la contratación de la nueva empresa de vigilancia y asegurando la cobertura para los pacientes con cáncer, a pesar de las demoras logísticas.
Tensión con la seguridad privada
El cambio de empresa prestadora del servicio de vigilancia derivó en un conflicto con una agrupación de trabajadores. Goitea fue tajante al desestimar las denuncias de irregularidades y acusó a los manifestantes de bloquear un servicio esencial.
«Se ha hecho una licitación pública en donde se ha comunicado en el boletín oficial. Se han presentado dos empresas, una ha salido beneficiada por el menor valor y porque se cumplía con todos los requisitos», explicó el director, desmintiendo «arreglos» en la adjudicación.
El funcionario apuntó contra la agrupación UPS, liderada por Leo Nieto, asegurando que «no es un gremio, no tiene personalidad gremial». Goitea denunció episodios violentos durante el traspaso: «Ha habido tres personas que han tenido que ser asistidas porque no les permitían el ingreso y los habían golpeado… ellos mismos».
Además, advirtió sobre la gravedad de las medidas de fuerza en un ámbito sanitario: «No pueden prohibir el ingreso a un lugar esencial como es el hospital, en donde han retrasado el ingreso de enfermeros y médicos, poniendo en riesgo la vida de los pacientes».
Sobre las denuncias de renuncias forzadas, el director se desligó: «Son empresas privadas… yo no he obligado a renunciar a nadie».
El drama de los oncológicos
Otro punto crítico es el abastecimiento de medicación para pacientes con cáncer. Goitea confirmó que el Gobierno nacional redujo drásticamente la cobertura, obligando a la Provincia a hacerse cargo del 100% de los tratamientos.
«Nación tiene problema con la medicación oncológica, ha cortado el programa… de 400 drogas oncológicas que había en el vademécum han dejado 80, que son las de menor costo», reveló el director.
Actualmente, el Estado provincial cubre a unas 89 personas, aunque reconoció demoras en la entrega. «Hay un delay porque tienen que entender que no estamos hablando de medicamentos de giro rápido, sino que son medicamentos que vienen del exterior, que es medicación importada», justificó, asegurando que «por orden estricta del gobernador y del ministro de Salud, no vamos a dejar sin tratamiento a ningún riojano».
Fin de semana «movidito»
En cuanto a la atención médica, el hospital recibió un alto caudal de pacientes. «Trauma Shock recibe aproximadamente 170 personas desde el viernes hasta hoy en la mañana», detalló Goitea, destacando una gran cantidad de accidentes deportivos.
Sobre los hechos de mayor gravedad, actualizó el estado de salud de los involucrados en el vuelco de la camioneta de la UNLAR ocurrido el jueves. Los dos pacientes que estaban en terapia «han pasado a sala común», uno con fractura de pelvis y otro con traumatismo facial.
Respecto al accidente fatal en Olta, el motociclista trasladado a Capital se encuentra «estable con pronóstico reservado» en terapia intensiva. En tanto, uno de los motociclistas accidentados en el Parque de la Ciudad permanecía en observación con evolución favorable.
Laboratorio y sueldos
Finalmente, Goitea se refirió a la demanda en el laboratorio, que se disparó porque pacientes con obra social eligen el hospital público para evitar los copagos del sector privado. «Estamos cubriendo no solo la necesidad de la parte pública sino también la necesidad de la parte privada», indicó, aclarando que se priorizan las urgencias ante la escasez de reactivos.
Sobre el pago a los contratados, llevó tranquilidad al confirmar que se mantendrá el cronograma habitual: «El sistema de pago para los vinculados es después de que se cobra la quincenita, cerca del 20 de cada mes».





