La Rioja, aislada en el nuevo mapa del poder: mientras el Norte negocia fondos y obras, la Casa Rosada mantiene el «veto» a Quintela
A diferencia de sus pares de Catamarca, Tucumán, Salta y Jujuy, que desfilaron la semana pasada por la Casa Rosada para cerrar acuerdos, el gobernador riojano continúa en la lista negra del Gobierno. La región se vuelve clave para el Presupuesto 2026, pero La Rioja queda fuera del reparto de ATN y de la mesa chica del litio.
Mientras el Gobierno nacional consolida una alianza estratégica con los mandatarios del Norte Grande para blindar sus reformas en el Congreso, La Rioja ha quedado peligrosamente aislada de la discusión de recursos y obras. En un nuevo mapa de poder donde la Casa Rosada premia a los «amigables», el gobernador Ricardo Quintela figura, junto a Axel Kicillof y Gildo Insfrán, en la nómina de los vetados por la administración de Javier Milei.
La diferencia con sus vecinos es abismal. Mientras los gobernadores norteños ganan terreno y se transforman en «jugadores clave para el futuro de las reformas», la gestión de Quintela observa desde afuera cómo fluyen los fondos hacia las provincias limítrofes. El ministro del Interior, Diego Santilli, ya se reunió con 18 de los 24 mandatarios, pero «se mantiene el veto» sobre el riojano, cerrando el grifo de la negociación política directa.
Vecinos con fondos y obras
El contraste más evidente se da con Tucumán. El gobernador Osvaldo Jaldo, quien rompió filas con el kirchnerismo para aliarse con los libertarios, recibió en el último mes «$20.000 millones en concepto de Aportes al Tesoro Nacional (ATN)» destinados a emergencia hídrica y servicios públicos. Además, Jaldo encabezó el inicio de obras en el aeropuerto Benjamín Matienzo en un trabajo conjunto con la Nación.
En la misma sintonía, Raúl Jalil (Catamarca) y Gustavo Sáenz (Salta) han logrado una «posición conciliadora» que les permite discutir mano a mano con el Ejecutivo. Jalil, por caso, visitó la Casa Rosada varias veces este mes y ya oficializó la ruptura de tres de sus diputados con el bloque de Unión por la Patria para armar el espacio «Elijo Catamarca», un gesto de autonomía política celebrado por el oficialismo.
La Rioja, fuera de la «mesa del litio»
El aislamiento no es solo financiero, sino también estratégico. El Gobierno nacional ve en la minería y el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) el motor económico de la región. Sin embargo, en las reuniones de alto nivel con inversores, La Rioja no aparece.
Recientemente, directivos de la minera Rio Tinto mantuvieron encuentros con los gobernadores de Catamarca, Salta y Jujuy (Carlos Sadir), excluyendo a La Rioja de este eje de desarrollo minero «amigable» que impulsa la Casa Rosada.
El costo de la oposición
El escenario plantea un desafío complejo para las finanzas riojanas de cara al Presupuesto 2026. Nación ya «descuenta el respaldo» de los gobernadores norteños aliados para aprobar la ley de leyes y la reforma laboral. A cambio, obras y fondos están «en el menú» de negociación.
Al permanecer en la vereda opuesta y bajo el veto explícito de Balcarce 50, La Rioja corre el riesgo de quedar marginada del reparto discrecional de recursos que hoy beneficia a sus vecinos, quienes supieron leer el cambio de época y, pragmatismo mediante, se convirtieron en la llave de la gobernabilidad libertaria.