Rejal cruzó al Gobierno en el Senado por la reforma laboral: «Las PyMEs no cierran por las leyes, cierran por la apertura indiscriminada de importaciones»
El senador riojano cuestionó con dureza al oficialismo durante el plenario de comisiones. Advirtió sobre el impacto letal en la industria textil de su provincia y preguntó si la ley fue «impuesta por el FMI».
En un tenso cruce durante el plenario de las comisiones de Trabajo y Presupuesto del Senado, el senador por La Rioja, Fernando Rejal, puso en duda los argumentos del Gobierno para impulsar la nueva reforma laboral y apuntó directamente contra la política económica de Javier Milei. Con datos en mano y un fuerte énfasis en la realidad industrial de su provincia, el legislador peronista desestimó que la crisis de empleo se deba a la «industria del juicio» y señaló a la apertura comercial como la verdadera causa del desguace productivo.
«¿Usted cree que en realidad han dejado de producir y han cerrado su puerta por la legislación laboral que tenemos?», disparó Rejal al funcionario que defendía el proyecto oficial. Para el riojano, el diagnóstico del Ejecutivo es errado o malintencionado: «Esa no es la realidad argentina. La realidad son 22.000 empresas que han cerrado y 270.000 puestos de trabajo menos».
Alerta por la industria textil en La Rioja
El momento más álgido de su intervención llegó cuando bajó la discusión al territorio. Rejal utilizó el ejemplo del Parque Industrial riojano para graficar los efectos de la competencia desleal. «Las PyMEs están teniendo problemas por la apertura indiscriminada de la importación», sentenció.
El senador detalló la mecánica que golpea al norte argentino: «Los chinos producen en altamar, llegan acá con la mercadería sin pagar impuestos, valen dos mangos. Imagínense en el rubro textil, principal industria riojana, casi 6.000 puestos de trabajo». Según su visión, la ecuación para los empresarios locales cambió drásticamente: «¿Qué es lo que hacen los textiles? Se dedican a importar».
Chicana sobre la «década perdida» y el FMI
Rejal también aprovechó para reivindicar la gestión kirchnerista frente al relato libertario, desafiando a los presentes a consultar a la Inteligencia Artificial sobre cuál fue el período de mayor creación de empleo. «Esa es la época que ustedes le llaman perdida. Esa es la época que más trabajo y más crecimiento se generó año por año», afirmó.
Sobre el final, lanzó una pregunta venenosa sobre el origen intelectual de la normativa: «Yo creo más bien que esta legislación es impuesta por los organismos que nos han prestado plata». Y remató con una predicción oscura sobre el futuro previsional: «¿Sabe cómo va a terminar esto? Privatizando las jubilaciones o creando un fondo que lo van a administrar aquellos atorrantes que ya administraron».
La respuesta oficial: «Espíritu patriótico»
Del otro lado, el secretario de Trabajo, Julio Cordero, presente evitó la confrontación directa sobre los números de la crisis textil y apeló a una defensa moral del rumbo económico. «Si nosotros no estuviéramos convencidos de lo que estamos haciendo desde la total buena fe y desde nuestro espíritu más profundo de pensamiento patriótico, no estaría acá sentado», respondió.
El funcionario justificó las medidas asegurando que «la Argentina está atravesando un periodo de saneamiento histórico» y que se está «combatiendo la inflación de una manera contundente», pidiendo nuevas normas de convivencia para un contexto que, según el Gobierno, requiere dejar atrás años de estancamiento.