Narcoencomiendas en La Rioja: detuvieron al gerente de una sucursal de correo y a un empleado acusados de integrar una red de tráfico
El juez federal Daniel Herrera Piedrabuena confirmó los arrestos tras una «entrega vigilada» que comenzó en Tucumán; se incautaron casi 7 kilos de marihuana ocultos en un envío oficial de la empresa Andreani.
Un operativo antinarcóticos que comenzó con un control de rutina en las rutas tucumanas derivó en un escándalo judicial en esta provincia, al revelar la presunta complicidad de la estructura logística local en el tráfico de drogas. El juez federal de La Rioja, Daniel Herrera Piedrabuena, confirmó a Nueva Rioja la detención del gerente de la oficina central de la firma Andreani en la capital riojana y de un empleado de la misma sucursal, acusados de formar parte de una cadena de distribución de estupefacientes.
La investigación, que culminó este 24 de diciembre con tres aprehensiones en total, expuso cómo el narcotráfico intenta utilizar los canales formales de correo privado para mover cargas desde el norte del país hacia el interior.

El origen: Operativo Lapacho 2025
La causa se inició el pasado 12 de diciembre a cientos de kilómetros de La Rioja, en el Destacamento Fronterizo Cabo Vallejo, situado sobre la Ruta Nacional 9, en Tucumán. En el marco del plan de seguridad «Lapacho 2025», efectivos de la Dirección de Puestos Fronterizos interceptaron un transporte de la empresa Andreani que provenía de Orán, Salta, con destino final en territorio riojano.
La maniobra ilícita quedó al descubierto gracias a la tecnología y al olfato de la Sección Canes de la Policía de Tucumán. Durante la inspección con un escáner móvil, el perro antinarcóticos «Alex» marcó de manera insistente una encomienda específica. Al abrir el paquete bajo supervisión judicial, los agentes encontraron seis envoltorios rectangulares: se trataba de 6,8 kilogramos de marihuana compactada.
La trampa de la «entrega vigilada»
Lejos de incautar la droga y cerrar el caso en la ruta, el Juzgado Federal N° 2 de Tucumán ordenó una estrategia de «entrega vigilada». La justicia dispuso que el paquete siguiera su curso natural hacia La Rioja, monitoreado de cerca por la Policía Federal Argentina, con el objetivo de identificar a los responsables de la recepción y desbaratar la organización completa.
El cargamento llegó a la capital riojana y los agentes federales esperaron el momento exacto. Cuando el destinatario se presentó a retirar el envío, fue inmediatamente detenido. Sin embargo, la pesquisa no terminó allí.
Conexión interna y detenciones
La investigación dio un giro dramático al detectar «presuntos vínculos internos en la empresa de correos», según fuentes de la causa. Las pruebas recolectadas indicaron que la operación no era ajena al conocimiento de las autoridades locales de la firma de logística.
Por orden de la Justicia Federal, las fuerzas de seguridad procedieron a la detención del gerente de la sucursal y de un empleado operativo, señalados como partícipes necesarios en la «logística ilícita» de la banda.
«La información fue confirmada por el juez federal de La Rioja», ratificaron fuentes locales tras el procedimiento. Desde la Dirección General de Unidades Especiales destacaron la eficacia de los controles para detectar estas «nuevas modalidades de tráfico» que buscan camuflar la droga en la inmensa marea de la paquetería legal. Los tres detenidos quedaron a disposición de la Justicia Federal mientras se analizan las pruebas para determinar si existen más eslabones en la cadena.
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