El ministro de Producción, Ernesto Pérez, confirmó la noticia y atribuyó el logro a la estrategia de internacionalización que impulsa Ricardo Quintela. El oficialismo celebró la articulación con las bodegas privadas y busca convertir el turismo enológico en una fuente de divisas clave para la provincia.
En medio de la pelea por los recursos federales y la discusión sobre el rumbo económico, el Gobierno de La Rioja exhibió un triunfo de gestión que valida su apuesta por las economías regionales. El ministro de Producción y Ambiente, Ernesto “Harry” Pérez, anunció que la provincia ingresó en la elite del turismo global al recibir una nominación internacional por su emblemática Ruta del Vino en el Valle de Famatina.
La noticia fue recibida en la Casa de las Tejas no solo como un reconocimiento turístico, sino como una victoria política del modelo de desarrollo local. Pérez se encargó de dejar en claro que este posicionamiento no es casualidad, sino fruto de una directriz del Ejecutivo. “Quiero contarles que La Rioja fue nominada por su ruta del vino”, celebró el funcionario, poniendo en valor el potencial del terruño riojano.
La “marca provincia” de Quintela
El titular de la cartera productiva aprovechó el anuncio para reivindicar la agenda exterior del Gobernador, quien en los últimos tiempos intensificó las misiones comerciales y la búsqueda de mercados. “Ricardo Quintela viene trabajando el posicionamiento de La Rioja en el mundo”, sentenció Pérez, alineando el logro sectorial con la conducción política del mandatario.
Para el oficialismo, esta nominación funciona como un sello de calidad que legitima la inversión estatal en promoción y desarrollo vitivinícola, un sector que compite mano a mano con gigantes como Mendoza y San Juan.
Sinergia con el gabinete y los privados
El reconocimiento internacional también sirvió para mostrar unidad dentro del equipo de gobierno y, fundamentalmente, la alianza estratégica con el capital privado. Pérez extendió las “felicitaciones” a sus pares del gabinete, mencionando al ministro de Turismo y Culturas, Gustavo Luna, al secretario de Turismo, José Rosa, y a la secretaria de Transporte, Alcira Brizuela, destacando el trabajo articulado de las distintas áreas.
Sin embargo, el punto central del mensaje fue el guiño al sector empresario, actor clave en la cadena de valor. El ministro reconoció a “las distintas bodegas y operadores turísticos de la provincia por esa nominación”, validando el esfuerzo de los productores que invierten en calidad y servicios pese a la coyuntura económica adversa. Con esta distinción, La Rioja busca ahora captar un flujo de turismo internacional de alto poder adquisitivo, transformando al Valle de Famatina en una vidriera de la producción local ante los ojos del mundo.





