La senadora nacional intensificó su presencia territorial en los departamentos General Ocampo y San Blas de los Sauces. Entre críticas al Gobierno nacional y participaciones en festividades tradicionales como el Tinkunaco de Alpasinche, la legisladora teje el armado político para suceder a Ricardo Quintela.
La carrera por la gobernación de La Rioja en 2027 ya tiene a una de sus protagonistas moviendo fichas en el tablero. La senadora nacional Florencia López desplegó en las últimas horas una intensa agenda política y cultural en el interior profundo de la provincia, oficializando en los hechos su construcción territorial para convertirse en la sucesora de Ricardo Quintela.
Bajo la premisa de que «el interior tenga prioridad», la legisladora busca consolidar su perfil de candidata recorriendo distritos clave y cerrando filas con los jefes comunales. Su itinerario abarcó desde los parajes rurales del departamento General Ocampo hasta las festividades religiosas en San Blas de los Sauces, combinando el mensaje contra el ajuste nacional con gestos de fuerte simbolismo local.
Desembarco en los Llanos: «Una nueva Rioja»
En su paso por General Ocampo, López diseñó una recorrida «de abajo hacia arriba», iniciando en las localidades más alejadas como Aguaditas de los Peralta, Olpas, Ambil y Catuna, para finalizar en la cabecera, Milagro.
Acompañada por el intendente Jorge Salomón y el ex diputado Germán Díaz, la senadora recogió el guante del malestar económico. «Pude escuchar a cada vecino sobre lo difícil que les hace la vida este Gobierno Nacional», aseguró, utilizando el descontento como plataforma para su propuesta de «construir juntos la esperanza de una nueva Rioja».
Fe y política en San Blas de los Sauces
La gira de campaña sumó un capítulo cargado de tradición en el departamento San Blas de los Sauces. Allí, López participó de las celebraciones patronales, un escenario donde la política riojana suele medir su temperatura social.
En la localidad de Alpasinche, la senadora fue parte del tradicional Tinkunaco en el marco de la festividad de San Nicolás. El evento contó con la presencia central del intendente local, Antonio Sotomayor, quien protagonizó los ritos ceremoniales que marcan la identidad del pueblo.
Durante la celebración, el jefe comunal recibió las llaves del pueblo de manos del Diácono Daniel de la Vega. En un gesto de devoción, Sotomayor depositó simbólicamente estas llaves ante la imagen del Niño Alcalde. Además, el intendente recibió un ejemplar de la Santa Biblia, haciendo eco del mensaje eclesiástico: «Nos llama a la unidad y siempre ampararnos en nuestro Señor».
La presencia de Florencia López en estos actos no es casual. Busca mostrar sintonía no solo con la estructura del PJ local y sus intendentes —piezas fundamentales para cualquier aspiración en 2027—, sino también con las tradiciones culturales y religiosas que estructuran la vida social del interior riojano, diferenciándose así de las nuevas fuerzas políticas nacionales.





