Politica

La estrategia del festejo llega al Valle del Bermejo: Luis Orquera movilizó a 3.000 personas en la Fiesta del Cordero y busca proyección regional para Villa Castelli

Por Eduardo Nelson German · 19 de enero de 2026 · 00:27

El intendente de General Lamadrid se anotó un triunfo político propio al colmar el Club Atlético Bella Vista. En sintonía con la línea que baja desde la Casa de las Tejas, la gestión local apuesta a los eventos culturales como motor de la economía y vidriera de gestión. Orquera calificó la convocatoria como un hecho histórico que posiciona al departamento en el mapa turístico de la provincia.

La ola de festivales que recorre La Rioja como herramienta de gestión y contención social hizo pie con fuerza en el oeste provincial. En Villa Castelli, cabecera del departamento General Lamadrid, el intendente Luis Orquera validó sus credenciales territoriales con una demostración de convocatoria masiva: la cuarta edición de la Fiesta Regional del Cordero reunió a más de 3.000 personas, una cifra que desborda la demografía habitual de la zona y le otorga al jefe comunal un volumen político que trasciende las fronteras departamentales.

El evento, realizado en el predio del Club Atlético Bella Vista, fue celebrado por el oficialismo municipal no solo como un hito cultural, sino como una victoria de la administración. «Una noche que hizo historia», definieron desde el entorno de Orquera, apropiándose del éxito de la convocatoria para capitalizarlo como activo de gestión en un año donde los recursos para obras brillan por su ausencia y la política se hace en los escenarios.

La gestión detrás del asado

El intendente busca mostrarse como un gestor eficiente capaz de organizar eventos de magnitud sin depender exclusivamente del respirador artificial de la Capital. Desde el municipio destacaron que el resultado fue producto del «trabajo de la gestión del Intendente Luis Orquera, el equipo municipal y al acompañamiento de toda la comunidad».

Esta «cuarta edición» funcionó como un test de gobernabilidad y organización para el equipo local. En un contexto de ajuste, Orquera apuesta a fortalecer el «sentido de identidad» local para mantener alineada a su tropa y a la población. El mensaje es claro: la crisis nacional no detiene la agenda cultural del interior profundo.

Proyección política más allá del valle

La lectura política del evento apunta a romper el aislamiento geográfico de General Lamadrid. Para Orquera, la Fiesta del Cordero dejó de ser un evento vecinal para convertirse en una plataforma de posicionamiento. «Una fiesta que no solo nos reúne, sino que trasciende el departamento y la provincia», señalaron desde la organización, con la ambición de consolidar el festival como un evento que «proyecta a Villa Castelli hacia toda la región».

Con 3.000 almas en el predio y una organización que el municipio calificó como un «verdadero éxito», Orquera se suma a la lista de intendentes que, al igual que sus pares de los Llanos o el Oeste, encuentran en las fiestas populares la única herramienta efectiva para mostrar gestión, movimiento económico y «poner en valor nuestras raíces» mientras capean el temporal de la economía real.