La administración de Rosario Vera Peñaloza debió activar un plan de emergencia para recuperar el predio de Villa Chepes, castigado por las intensas lluvias. Con la temporada en riesgo, el gobierno local desplegó a las áreas de Turismo y Deportes para garantizar la «pileta clara» y ofrecer una alternativa de recreación a las familias que no pueden veranear fuera del departamento.
La gestión del departamento Rosario Vera Peñaloza enfrentó su primera crisis climática del verano y respondió con un despliegue operativo contrarreloj. Tras el temporal que azotó la región de los Llanos, el Camping Municipal de Villa Chepes quedó en el centro de la escena política local: recuperarlo no era solo una tarea de mantenimiento, sino una necesidad de gobernabilidad para garantizar el esparcimiento en un enero caliente y con bolsillos flacos.
El gobierno municipal anunció este fin de semana que el predio «ya se encuentra habilitado», una confirmación que llegó «luego de los trabajos realizados para dejarlo en condiciones tras las intensas lluvias registradas». La frase oficial esconde el esfuerzo logístico de una administración que debió volcar recursos humanos y maquinaria para evitar que el agua arruinara la temporada estival en uno de los puntos turísticos clave del sur riojano.
Gestión del agua y la recreación
La recuperación del natatorio fue el eje central del operativo. En un contexto donde el turismo nacional se volvió prohibitivo para gran parte de la clase trabajadora, el estado municipal asumió el rol de garante del descanso. «Estas tareas, llevadas adelante por el equipo de la Dirección de Turismo, permitieron que hoy la comunidad pueda disfrutar de una pileta totalmente clara y apta para su uso», destacaron desde la comuna.
La intervención involucró un trabajo articulado entre distintas carteras. No solo operó Turismo; la Secretaría de Desarrollo a través de la Dirección de Deporte y la Secretaría de Rentas también formaron parte del esquema.
La presencia de Rentas subraya la necesidad del municipio de ordenar la recaudación en un espacio que genera flujo de caja propio, vital ante el recorte de fondos nacionales que sufren las arcas locales.
El camping como refugio social
La reapertura del camping tiene una lectura política que excede lo recreativo. Para la intendencia, mantener este «lugar de encuentro, recreación y disfrute» operativo es fundamental para la paz social del departamento. El predio funciona como el destino final para «las familias de nuestra ciudad y para quienes nos visitan», consolidándose como el balneario de los sectores populares que buscan alivio ante las altas temperaturas.
Con el predio nuevamente en condiciones, el municipio de Rosario Vera Peñaloza cierra el capítulo del temporal y ratifica su estrategia: sostener la oferta de servicios públicos de calidad como única barrera de contención ante la crisis económica y climática.





