El diputado nacional de La Libertad Avanza celebró el decreto presidencial que habilita el debate en el recinto para el próximo mes. El oficialismo va por todo: busca aprobar la Ley de Glaciares, la Reforma Laboral y el tratado con la Unión Europea bajo la consigna de ser «el Congreso más reformista».
El verano legislativo llegó a su fin abruptamente con un decreto. El diputado nacional Gino Visconti fue el encargado de confirmar lo que era un secreto a voces en los pasillos del poder: el presidente Javier Milei convocó a sesiones extraordinarias para febrero, y la agenda que se pondrá sobre la mesa promete elevar la temperatura política tanto o más que la climática.
«Se viene un febrero histórico», disparó Visconti a través de sus redes sociales, actuando como la voz cantante del bloque libertario que busca marcar el ritmo de la discusión pública. Lejos de buscar consensos «light», el Gobierno redobla la apuesta y someterá a votación tres ejes que tocan fibras sensibles de la economía y la soberanía nacional.
La «tríada» de Milei: Glaciares, Trabajo y Mercosur
Según detalló el legislador, el decreto presidencial habilita el tratamiento de tres temas de alto voltaje:
- Ley de Glaciares: Un punto clave para las provincias mineras como La Rioja y San Juan. La modificación de esta normativa es vista por el Gobierno como la llave para destrabar inversiones millonarias en el sector, aunque promete una dura batalla con los sectores ambientalistas y la oposición.
- Reforma Laboral: Es la obsesión de la Casa Rosada. Tras el DNU y los frenos judiciales, el oficialismo busca darle rango de ley a la modernización de las relaciones laborales, un guiño directo al círculo rojo empresarial y un desafío abierto al sindicalismo tradicional.
- Acuerdo Unión Europea – Mercosur: Una jugada geopolítica que Milei busca cerrar para alinear definitivamente a la Argentina con las potencias occidentales y abrir mercados.
«Se trabaja, se cumple»
Visconti no solo comunicó la agenda, sino que bajó línea sobre la actitud que tendrá el bloque de La Libertad Avanza. «Vamos a seguir transformando el país desde el Congreso más reformista de la historia», aseguró, en un mensaje que suena a advertencia para los bloques dialoguistas que dudan en acompañar las reformas de fondo.
Bajo el lema «se trabaja, se cumple», el diputado dejó en claro que febrero no será un mes de trámites administrativos, sino el escenario de una batalla cultural y económica donde el Gobierno intentará capitalizar su reciente victoria con el Presupuesto para imponer su modelo de país.





