Mientras en ciudades del interior el pasaje ya supera los $2.600, los riojanos pagan una de las tarifas más bajas de la Argentina. Sin embargo, el último ajuste del 66% encendió las alarmas por la brecha frente al AMBA.
El mapa del transporte público en la Argentina post-subsidios nacionales se ha transformado en un rompecabezas de disparidades insólitas. Según el último relevamiento de la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA), viajar en colectivo hoy puede costar hasta cuatro veces más dependiendo de la provincia en la que se suba al micro. En este escenario, La Rioja logró mantenerse entre las diez ciudades con el boleto más económico, aunque el reciente salto en el precio del pasaje impactó de lleno en el bolsillo local.
La Rioja en el ranking de los boletos más bajos
A pesar de la crisis que atraviesa el sector, la capital riojana se posiciona en el noveno lugar del ranking de las tarifas más bajas del país. Actualmente, el boleto mínimo en La Rioja cuesta $1.000, un valor que comparte con Trelew.
Sin embargo, el dato que preocupa a los usuarios es la velocidad del ajuste: la provincia registró un aumento del 66,7% respecto al informe anterior, una de las subas porcentuales más agresivas del mes para las jurisdicciones que aún mantienen boletos por debajo de la barrera de los cuatro dígitos.
Las 10 ciudades con el boleto más barato:
- AMBA / CABA: $650
- Partido de la Costa: $698
- Provincia de Buenos Aires: $722
- Villa Mercedes (San Luis): $790
- General Pico: $800
- San Luis: $870
- Viedma: $980
- La Rioja: $1.000
- Trelew: $1.000
La otra cara de la moneda: ¿Dónde se paga el pasaje más caro?
La brecha federal es escalofriante. Mientras un pasajero en el AMBA o CABA viaja por $650, en el sur y en el interior bonaerense los precios parecen de otro país. Ya existen cinco ciudades que superaron con comodidad los $2.000.
El podio de los boletos más costosos lo encabeza Pinamar, con una tarifa mínima de $2.625, seguido por San Martín de los Andes ($2.500) y Centenario ($2.478). En estos casos, la falta de compensaciones tarifarias y los costos operativos de la Patagonia han empujado el valor a niveles prohibitivos para el trabajador medio.
Federalismo de billetera: el conflicto por los subsidios
La disparidad de precios vuelve a poner sobre la mesa la discusión sobre el reparto de fondos nacionales. Aunque el Gobierno Nacional aplicó aumentos del 31,58% en el AMBA para llevar el mínimo a $650, esa región sigue siendo el distrito más subsidiado de la Argentina.
En ciudades cercanas a La Rioja, como Córdoba, el impacto es mucho mayor: los pasajeros pagan un mínimo de $1.720. En el norte, ciudades como Orán (Salta) ya están en $1.700, tras aumentos constantes que buscan equilibrar la caída de las partidas enviadas desde la Casa Rosada.
¿Qué pasa con los beneficios sociales?
Es fundamental aclarar que los valores relevados por AAETA corresponden a la tarifa plena. El informe no contempla los descuentos de la Tarifa Social (para jubilados, pensionados y beneficiarios de planes sociales) ni los sistemas de Boleto Estudiantil Gratuito que provincias como La Rioja intentan sostener para mitigar el impacto del ajuste en los sectores más vulnerables.
Sin un nuevo esquema de subsidios que equilibre las cuentas entre el puerto y el interior, se espera que en los próximos meses más ciudades abandonen el «club de los $1.000» para sumarse a la realidad de los pasajes de «cuatro cifras».





