El gobernador de La Rioja oficializó sus aspiraciones para competir por el Sillón de Rivadavia y suceder a la actual gestión nacional. Sus equipos ya diseñan una extensa gira federal que tendrá al Valle del Chubut como epicentro estratégico en las próximas semanas, buscando exportar su modelo de gestión y aglutinar al peronismo del interior.
El tablero político nacional para el 2027 comenzó a moverse con una anticipación inusual, y las primeras fichas se desplazan lejos de la Capital Federal. El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, oficializó su precandidatura a la Presidencia de la Nación, erigiéndose como la primera figura de peso del peronismo territorial en explicitar su voluntad de disputar el poder dentro de dos años.
Con la mira puesta en reconstruir una alternativa de poder desde la periferia hacia el centro, los operadores del mandatario riojano ya tienen sobre la mesa el mapa de una inminente gira federal. El primer objetivo de alto impacto está marcado en el sur: la provincia de Chubut.
La Patagonia como cabecera de playa
La elección del sur argentino no es una jugada librada al azar. Tras una serie de visitas silenciosas realizadas durante 2025, donde sus armadores políticos tantearon el terreno y mantuvieron cumbres cerradas con la militancia en Trelew y sus alrededores, la agenda de las próximas semanas prevé el desembarco oficial de Quintela en el Valle del Chubut.
Voceros directos de la mesa chica del gobernador confirmaron la estrategia: «Chubut es uno de los puntos centrales de nuestro proyecto. Ya venimos conversando hace tiempo con compañeros e independientes que requieren la figura de Quintela». En este entramado, un nombre clave ha comenzado a resonar: Juan Carlos «El Cartero» Jara. El histórico dirigente peronista, con fuerte anclaje territorial en la zona del Valle, se ha convertido en uno de los nexos principales del riojano para consolidar una base de apoyo firme en la Patagonia, manteniendo un diálogo fluido y constante con la provincia norteña.

El «modelo riojano» y la polarización nacional
La estrategia discursiva de Quintela buscará nacionalizar los hitos de su gestión en La Rioja. Su plataforma se sostiene sobre la promesa de un desarrollo productivo, educativo y de salud pública que contraste directamente con el rumbo de la actual administración nacional.
En declaraciones recientes, el mandatario no escatimó en críticas y marcó una polarización absoluta con la Casa Rosada:
- Matriz productiva: «Vamos por ese desafío con el objetivo claro de potenciar la matriz productiva, industrial y la riqueza infinita de cada rincón de nuestra querida Argentina».
- Crítica al modelo actual: Señaló que su proyecto es el antídoto contra la «destrucción social» que, a su juicio, atraviesa el país.
- El rol del Estado y el trabajo: «Sabemos cómo hacerlo y lo replicaremos; necesitamos un país mejor, valorizando a los trabajadores y trabajadoras, que son la base de una República y del desarrollo de un país», sentenció.

El desafío de la «integración total»
Bajo el lema de una «Argentina para todos, no para pocos», el armado de Quintela asume el monumental desafío de despertar a un peronismo que busca liderazgos renovados tras las últimas derrotas electorales. Su apuesta es clara: presentarse como un gestor comprobado en el Norte Grande que entiende las urgencias de la Patagonia y del interior profundo, construyendo un polo de poder federal capaz de condicionar la agenda nacional.
El operativo «Quintela 2027» ya está en marcha. Y en las próximas semanas, el termómetro político del Valle del Chubut medirá la verdadera temperatura de esta incipiente aventura presidencial.






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