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Quintela refuerza la trinchera fiscal: nuevo secretario de Hacienda con mandato de blindar salarios, salud y educación

El gobernador tomó juramento al contador Hugo Dante Herrera en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno y le fijó prioridades concretas en un contexto de caída real del 5,2% en los recursos transferidos por la Nación durante marzo. La designación llega cuando la provincia evalúa endeudarse con adelantos de coparticipación al 15% de interés para sostenerse.

Ricardo Quintela no eligió un momento cualquiera para reforzar el área de Hacienda. La designación del contador Hugo Dante Herrera como nuevo secretario del ramo —en un acto celebrado en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno— se produce cuando La Rioja transita uno de sus momentos fiscales más comprometidos de los últimos años: los recursos nacionales caen en términos reales, las transferencias no alcanzan para cubrir la inflación y el gobierno provincial evalúa tomar deuda cara para llegar a fin de año.

El mensaje que Quintela le dejó al flamante funcionario fue directo y sin eufemismos. «Cuiden las finanzas públicas», le dijo, y le pidió que las distribuyera «de la forma más equitativa». «Son tiempos muy difíciles, pero se va a salir adelante», cerró el gobernador, en una frase que describe con exactitud el estado de situación de las cuentas provinciales.

Un hombre de confianza para una caja bajo presión

Herrera no llega al cargo como un desconocido. Quintela subrayó durante la ceremonia que «es un cargo que ya conoce y que desempeñó con profesionalismo y positividad», lo que sugiere que se trata de un regreso al área para un funcionario con trayectoria dentro del propio gobierno provincial. El secretario se incorpora al equipo del ministro de Economía Fabián Blanco, con el objetivo declarado de fortalecer la administración de los recursos en un escenario que el propio Ejecutivo define como desafiante.

La elección de un perfil técnico con experiencia interna en el manejo de las cuentas provinciales revela una prioridad: el gobierno necesita en Hacienda a alguien que conozca los resortes del sistema, que sepa dónde hay margen y dónde no lo hay, y que pueda tomar decisiones rápidas en un contexto en que los tiempos de respuesta se acortan.

Las prioridades que fijó el gobernador

Quintela aprovechó el acto para explicitar la jerarquía de compromisos que el nuevo secretario deberá honrar. «Las prioridades para este gobernador son: los salarios, la salud, la educación, la Justicia, la Cámara de Diputados y los municipios; esas son las obligaciones que se deben atender», enumeró el mandatario.

La lista no es neutra. Salarios en primer lugar implica que el pago en tiempo y forma a los empleados públicos —la principal masa de gasto de cualquier provincia periférica— es la línea roja que Hacienda no puede cruzar. Salud y educación detrás refuerzan el eje de gestión social que el peronismo riojano viene colocando como argumento de contraste frente al ajuste nacional.

La Nación aprieta y los números lo confirman

El contexto que rodea la designación es el que le da verdadero peso político a la movida. Según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), La Rioja registró una caída real del 5,2% en los recursos transferidos durante marzo, por encima del promedio nacional del 4,3%. La razón técnica es que el crecimiento de la recaudación no logró compensar una inflación interanual cercana al 33%, lo que erosiona el poder real de cada peso que llega desde Buenos Aires.

Para una provincia donde el 86% de los ingresos totales proviene de transferencias nacionales —el mayor nivel de dependencia fiscal del país, según la Oficina de Presupuesto del Congreso— esa caída no es un dato estadístico: es una amenaza directa a la capacidad de pagar sueldos y mantener servicios.

Adelantos de coparticipación al 15%: la opción que la provincia evalúa

En ese marco, el gobierno de Quintela analiza acceder a un esquema de adelantos de coparticipación implementado por la Nación, que opera con una tasa de interés del 15% y un compromiso de devolución para el segundo semestre del año. La alternativa tiene un costo financiero concreto y coloca a la provincia en una posición de dependencia adicional respecto del gobierno de Milei, precisamente el mismo que Quintela critica en el plano político.

La paradoja es evidente: el gobernador que construye su identidad nacional sobre la resistencia al ajuste libertario podría verse obligado a endeudarse con la Nación que ajusta para poder sostener sus propias finanzas. Es, en miniatura, la tensión estructural que atraviesa a casi todo el peronismo provincial en este momento.

Paralelamente, la administración provincial trabaja junto al INTA en el diseño de un seguro ganadero basado en imágenes satelitales para asistir a productores del sur afectados por la sequía, aunque su ejecución depende de garantizar fondos ante la reducción de partidas nacionales para economías regionales. Otra deuda pendiente que el nuevo secretario de Hacienda deberá contemplar en el cuadro de prioridades que le trazó su gobernador.

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