Raúl «Picudo» Carrizo, quien ya arrastra un frondoso historial por haber sido destituido de la Legislatura provincial, se subió a la vereda a metros de una escuela. Horas antes, había protagonizado un durísimo cruce virtual con el jefe de Gabinete riojano, Juan Luna Corzo, quien le espetó: «Sos todo lo que estoy en contra en la política».
La mañana del microcentro de la ciudad de La Rioja se vio sacudida este viernes por un violento incidente vial que rápidamente escaló en un escándalo de proporciones políticas. Raúl «Picudo» Carrizo, un polémico dirigente de extracción peronista y exdiputado provincial, protagonizó un fuerte choque a bordo de una camioneta 4×4 de última generación y se negó de forma rotunda a someterse al test de alcoholemia ante los efectivos policiales, una actitud que derivó de inmediato en la aplicación de la sanción contravencional máxima.
El siniestro ocurrió en las primeras horas de la mañana sobre la calle Joaquín V. González, en el tramo comprendido entre Bazán y Bustos y Alberdi. Por razones que la Policía de la Provincia intenta establecer, el conductor perdió el control de la Ford Ranger blanca, subiéndose por completo a la vereda e incrustándose contra el cantero de un árbol.
A pesar de la violencia del impacto —que destruyó por completo el eje y la rueda delantera izquierda del vehículo—, no se registraron heridos de milagro, una circunstancia fortuita considerando que el hecho aconteció en plena hora pico y a escasos metros del ingreso de una institución escolar de la zona.
«El personal de Seguridad Vial implementó el protocolo correspondiente ante la negativa del conductor para realizar el soplado del alcoholímetro. Al rechazarse el test, la normativa vigente establece la presunción de la máxima graduación alcohólica, procediéndose al secuestro preventivo del rodado», confirmaron fuentes policiales en el parte oficial.
Horas antes: un feroz cruce en redes sociales que se volvió premonitorio
El aparatoso accidente céntrico tiñó de ironía la jornada política local, dado que apenas unas horas antes, Carrizo había estado en el centro de la escena mediática debido a un durísimo e inusual enfrentamiento virtual en plataformas digitales con el actual jefe de Gabinete de la provincia, Juan Luna Corzo.
El exlegislador había lanzado una fuerte embestida pública contra el jefe de ministros exigiéndole el paso al costado de sus funciones: «Renuncia ya hiciste bastante daño, fabian blanco tendría q haberte reemplazado hace 10 años» (sic), disparó «Picudo» desde su cuenta personal de Facebook.
La réplica de Luna Corzo no tardó en llegar y, a la luz del choque del viernes, adquirió un tono casi premonitorio que se viralizó de inmediato en los teléfonos riojanos:
«Raúl Piky Carrizo Picudo, en vez de ofenderme, tus comentarios me enorgullecen. Sos todo lo que estoy en contra en la política. Que tengas un buen día!», le contestó de forma tajante el funcionario provincial, acompañando el cruce con una captura que hoy cobra otra relevancia.
El antecedente de la destitución parlamentaria
Para la sociedad riojana, el comportamiento de Raúl Carrizo no resulta una novedad. El dirigente cuenta en sus antecedentes con el triste hito institucional de haber sido destituido de su banca en la Cámara de Diputados provincial años atrás, bajo la figura de «inhabilidad moral de manera sobreviniente».
En aquella oportunidad, el cuerpo legislativo aplicó el mecanismo constitucional de los dos tercios de los votos parlamentarios luego de que Carrizo fuera denunciado y expuesto públicamente tras un escandaloso episodio en la vía pública: fue acusado de agredir físicamente a una mujer que lo había increpado in fraganti mientras el entonces legislador orinaba sobre el portón y la vereda de un domicilio particular.
Tras un prolongado tiempo alejado de los primeros planos y habiendo asumido recientemente funciones vinculadas a la administración turística de complejos de cabañas, el nombre de «Picudo» Carrizo vuelve a quedar en el ojo de la tormenta, combinando la alta exposición política con una grave infracción al volante en las calles de la capital.





