El ministro Ariel Puy Soria encabezó un encuentro con referentes de 75 entidades de la capital provincial; prometió un plan de ordenamiento territorial y obras urbanas en medio de la tensión social.
LA RIOJA.– En un intento por tender puentes con los sectores de base y aplacar los reclamos que cruzan a la periferia de la capital provincial, el ministro de Vivienda, Tierras y Hábitat Social de La Rioja, Ariel Puy Soria, encabezó un masivo encuentro con representantes de 75 centros vecinales. El cónclave, convocado bajo el ala del gobernador Ricardo Quintela, buscó unificar criterios en torno a un futuro plan de desarrollo urbano, en momentos donde la demanda por infraestructura básica y servicios comunitarios se hace sentir en los barrios riojanos.
La reunión formal se dio en el marco del Día del Vecinalista y sirvió como caja de resonancia para las principales problemáticas que afectan a las barriadas populares de la ciudad de La Rioja, marcadas por el déficit habitacional y las asimetrías de infraestructura.
«Compartimos un encuentro con representantes de 75 centros vecinales de la Ciudad Capital de La Rioja, reafirmando el compromiso de trabajar junto a quienes, desde cada barrio, fortalecen la comunidad y acercan las necesidades de los vecinos», señaló Puy Soria tras la jornada, intentando escenificar un clima de consenso y cercanía institucional.
Agenda abierta y ordenamiento urbano
Según fuentes oficiales, el eje del intercambio estuvo puesto en trazar un diagnóstico de la situación habitacional y de servicios de la capital. El ministro, uno de los funcionarios con mayor despliegue territorial dentro del gabinete quintelista, reconoció la necesidad de articular medidas directas para frenar el crecimiento desordenado de la mancha urbana.
«Dialogamos sobre las distintas problemáticas que afectan a los barrios, generando un espacio de diálogo e intercambio que permitió abordar desafíos comunes y proyectar soluciones de manera articulada», explicó el funcionario riojano.
A su vez, el titular de la cartera de vivienda remarcó los lineamientos que pretenden instrumentar a mediano plazo: «Coincidimos en la importancia de avanzar en un programa de ordenamiento territorial y desarrollo urbano, así como un Plan Estratégico que priorice el bienestar de las familias riojanas».
El factor político detrás del despliegue territorial
El movimiento del Ejecutivo provincial no es aislado. En un contexto económico complejo y con las transferencias de fondos nacionales en el centro de la disputa política, el gobierno riojano apuesta a fortalecer su red de contención local mediante el diálogo directo con las organizaciones de la sociedad civil. Los centros vecinales funcionan, en los hechos, como el primer termómetro de la gestión pública en el territorio.
Consciente de ese peso político, Puy Soria buscó capitalizar el encuentro como una muestra de apertura frente a las críticas de la oposición local sobre la gestión de la obra pública. «Como Ministerio, sostenemos una gestión de puertas abiertas y una fuerte presencia territorial, convencidos de que el trabajo articulado con la sociedad civil es clave para reducir desigualdades y construir una Rioja más integrada, con más oportunidades y mejor calidad de vida para todos», concluyó el ministro alineado con la conducción de Ricardo Quintela.
Desde la gobernación riojana esperan que este acercamiento permita bajar la conflictividad en las zonas más postergadas de la capital y siente las bases para la implementación del anunciado Plan Estratégico de urbanización, cuya viabilidad presupuestaria aún genera interrogantes en el arco político local.





