Economía

Beder Herrera sobre un incremento salarial: «Es lo que hay»

Por Eduardo Nelson German · 18 de febrero de 2013 · 07:29

bederyreinosoUna categoría alta con 20 años de antigüedad percibe un salario de bolsillo de unos $ 3.000 pesos. Los gremios estatales reclaman incrementos de por lo menos un 30%, aunque se pretende llevar el mínimo de bolsillo a $ 4.500.

El gobernador de La Rioja, Luis Beder Herrera, reconoció que debería disponer un aumento de sueldos para los trabajadores del sector público, pero dijo que cada vez recibe menos plata de los fondos coparticipables desde la Nación.

Los gremios estatales reclaman un 30% de aumento como mínimo en esa provincia. «A todos (los empleados públicos) les deberíamos aumentar los sueldos, pero es lo que hay. Enero fue bueno en recaudación (coparticipable), aunque febrero viene para atrás», dijo el mandatario en declaraciones reflejadas por la agencia DyN.

Los sueldos que el Estado riojano está pagando son de los más bajos a nivel nacional. Una categoría alta con 20 años de antigüedad percibe un salario de bolsillo de unos $ 3.000 pesos. Los gremios estatales reclaman incrementos de por lo menos un 30%, aunque se pretende llevar el mínimo de bolsillo a $ 4.500.

Tras el naufragio por segundo año consecutivo de la paritaria nacional con los docentes, los Ejecutivos locales intentan contra reloj negociar con los maestros un acuerdo que les permita evitar los paros en el inicio del amenazado ciclo lectivo, previsto masivamente para el próximo lunes. Por caso, encararán el round salarial el socialista Antonio Bonfatti y el porteño Mauricio Macri.

El pasado viernes, ante la falta de entendimiento con UDA, CTERA, SADOP, AMET y CEA, el ministro de Educación, Alberto Sileoni, determinó de manera unilateral una suba del salario mínimo escalonada del 22%, para llevarlo de $ 2.800 a $ 3.248 (marzo a agosto); a $ 3.332 (de septiembre a noviembre) y a $ 3.416 (diciembre a febrero).

El porcentaje no consensuado y la modalidad en cuotas -duramente cuestionados por los dirigentes sindicales nacionales, que exigían un 30,3%, para elevarlo a $ 3.650- dejó mal parados a los mandatarios, que con sólo cuatro días hábiles disponibles (por el feriado del miércoles) deben discutir ahora con los maestros locales sin una pauta federal legitimada por los sindicatos.

Mientras los gremios nacionales evalúan la toma de medidas de fuerza -con epicentro en UDA, SADOP, AMET y CEA, enrolados en la CGT de Antonio Caló-, el panorama en el interior es complejo:

Un ramillete de mandatarios ya ofertó previamente un incremento escalonado del orden del 20%, que fue rechazado (por caso, el chaqueño Jorge Capitanich y el mendocino Francisco Pérez), mientras que el tucumano José Alperovich tampoco tuvo suerte con su oferta del 17%;

Dos Ejecutivos se desmarcaron con alzas de mayor tenor (el cordobés José Manuel de la Sota, con el 26% en tres cuotas; y el sanluiseño Claudio Poggi, con el 25% en dos cuotas), con buena repercusión en filas sindicales.

La mayor parte de los gobernadores enfrentará los rounds salariales esta semana, a sólo pasos del retorno a las aulas, y se descuenta que el tenor de la oferta replicará el porcentaje nacional.

En esa línea, en medio de amenazas de medidas de fuerza en buena parte del país -con reclamos de recomposición de entre el 25% y el 30%, con pico del 50% en Santa Cruz- , hoy se sentarán a discutir salarios con los docentes, con propuestas oficiales, el santafesino Bonfatti (desde las 15) y el porteño Macri (a partir de las 14, en una reunión encabezada por el ministro Esteban Bullrich, en un distrito que comenzará las clases el miércoles 27).

Desde el Ejecutivo santafesino dejaron trascender que la oferta también apelará al escalonamiento. La semana pasada, AMSAFÉ Rosario recalentó el ambiente con una temprana movilización hasta la sede gubernamental.

En cambio, hasta ayer no había aún convocatoria oficial en territorio bonaerense, donde reinaba la incertidumbre por la imperiosa necesidad de Daniel Scioli de asegurarse una asistencia financiera de Cristina de Kirchner para solventar el incremento a los maestros.

En esa línea, la provincia esperará algún guiño de Nación respecto del tradicional auxilio con fondos para las paritarias, que este año se vio golpeado de lleno por los cortocircuitos entre ambas administraciones ante el carácter presidenciable 2015 de Scioli y sus contactos políticos con dirigentes de tono opositor.

Los gremios locales exigen una suba del 30% y no descartan un paro el próximo lunes, pero la provincia sólo puede pagar con recursos propios un incremento del 6%. Y en el mejor de los casos -con un desembolso del Palacio de Hacienda nacional-, no superará el 22% definido por decreto a nivel país.

En este tembladeral, incluso no se descartaba que Scioli esquive nuevamente este año el formato de convocatoria conjunta a los gremios, para informar en cambio de manera individual a cada sindicato -aunque dentro del ámbito paritario- el tenor de la recomposición que finalmente otorgará.

En este marco, se multiplicaron los pedidos de racionalidad por parte de mandatarios. Por caso, desde Mendoza, el gobernador Pérez advirtió que no se pueden hipotecar las cuentas públicas.

Por su parte, los gremios docentes nacionales desplegarán desde hoy asambleas en las cuales no se descarta la toma de medidas de fuerza, en reacción con el aumento del 22% por decreto. SADOP tiene previstas reuniones hoy y mañana, mientras que CEA lo hará el jueves; CTERA el sábado y UDA el martes de la semana siguiente.

Esto representa un total perjuicio para los trabajadores y un evidente retroceso político de esta gestión, que se caracterizó por volver a instalar el ámbito de discusión paritario que es tan necesario y que, desde hace dos años, no puede llegar a buen término, lamentó el titular de UDA, Sergio Romero -a su vez, secretario de Políticas Educativas de la CGT de Caló-, frente al naufragio paritario nacional.