Daniel Fabre, abogado de 16 trabajadores, apuntó contra el secretario de Minería, Oscar Lhez. “Él hablaba con los muchachos, el último pago lo recibieron de sus manos”, indicó. Parte del impulso minero de la Provincia, ahora son “abandonados”.
El peregrinar de 16 trabajadores mineros en reclamo del pago de una deuda salarial parece no tener fin. Apuntan contra el Gobierno provincial por incumplimiento de las condiciones laborales.
El grupo de trabajadores fueron promovidos por el Gobierno de la Provincia –según remarcó Fabre-en diciembre de 2011 en el acto por Famatina Proyecto Minero. En la oportunidad se contrató a 40 empleados en el marco del convenio colectivo de la actividad minera.
Afines de 2012, los problemas comenzaron: no se remuneraba el trabajo y no estuvo clara la situación laboral. “Les dijeron que estaban sin trabajo”, explicó a Radio La Red el letrado. El pago de los haberes adeudados y la liquidación final hasta el día de hoy no se plasmaron; y las numerosas audiencias de conciliación en la Secretaria de Trabajo no llegaron a buen puerto.
A pesar de que la empresa contratista haya sido Las Peñas SRL -que luego cambió su figura legal en tres oportunidades- el letrado patrocinante de los trabajadores apuntó contra el Gobierno provincial y directamente contra su secretario de Minería, Oscar Lhez. Esta acusación se encuentra dentro de actuaciones administrativas, informó Fabre.
En momento que la Provincia impulsaba la actividad minera en Famatina, el funcionario a cargo de la cartera de Minería mantenía contacto directo con los trabajadores, según indicó el abogado Fabre. “Él hablaba con los muchachos, el último pago lo recibieron de sus manos”, sostuvo contra Lhez.
Pero no solo los empleados prestaron servicios para la apertura de caminos o mejoramientos de accesos que beneficiaran a la actividad minera sino también fueron utilizados para trabajos en fincas de la zona rural de Famatina. “Entran en la cadena de responsabilidad laboral aquellos que se beneficiaron con la prestación de servicios de estos trabajadores”, remarcó.
El letrado puntualizó que a los empleados se les vendió una esperanza de obtener un trabajo digno. “Sienten que fueron estafados en su confianza, ante la necesidad del trabajo, tuvieron que enfrentarse con sus propios vecinos en pos de obtener una fuente laboral”, dijo.
“Fuimos los que pusimos el pecho, y hoy se nos abandonó porque ni siquiera nos pagan lo que se trabajó. En la sociedad, nos dejaron marcado”, reprodujo el abogado las sensaciones de los trabajadores.



