Como todos los 31 de diciembre, la diócesis de La Rioja se vistió de fiesta para celebrar el tradicional Tinkunaco o encuentro entre las sagradas imágenes de San Nicolás de Bari y el Niño Alcalde, una de las festividades más singulares en Argentina. Por primera vez, la “Fiesta del Tinkunaco” fue presidida por el obispo Marcelo Daniel Colombo. Exactamente a las 12, las campanas de la Iglesia Catedral comenzaron a sonar ante una multitud de fieles y devotos concentrados sobre la calle 25 de Mayo frente a la Casa de Gobierno, quienes fueron testigos de un acontecimiento muy caro a los sentimientos religiosos de los riojanos.




Debe estar conectado para enviar un comentario.