El gobierno pretende que el ajuste se materialice principalmente a través de una licuación de los salarios vía inflación. Justamente, en este marco es el cual hay que entender la propuesta de ajuste salarial del gobierno nacional para los docentes (+22%), que significaría un deterioro en términos de reales del 46% frente a las expectativas de inflación para los próximos 12 meses (+41%).
Más allá de la voluntad del gobierno nacional, la consultora Economía & Regiones destaca que la pérdida del poder adquisitivo del salario no es un fenómeno nuevo, sino que tiene ya 2 años para el sector privado registrado y 4 para los empleados públicos.
De acuerdos con los datos de salarios oficiales del INDEC y deflactándolo por la inflación minorista de E&R, en diciembre 2013 el poder adquisitivo de los salarios privados registrados cayó ‐1.4% y ‐3.2% en relación a diciembre de 2012 y 2011; respectivamente.
El deterioro de salarios públicos, que vienen perdiendo poder adquisitivo en forma sostenida hace ya cuatro años, es muy superior al de los salarios privados registrados. Puntualmente, en 2013 el poder adquisitivo de los salarios públicos es menor que en diciembre de 2012; 2011; 2010; 2009; 2008 y 2007.
Puntualmente, el deterioro de los salarios reales públicos se inicia con la aparición del déficit fiscal tanto a nivel nacional como provincial. Es decir, la pérdida de poder adquisitivo del salario público coincide con el progresivo deterioro de las finanzas públicas tanto a nivel nacional como provincial, lo cual pone en evidencia que los niveles de sueldo de las escalas salariales públicas no son los responsables del deterioro fiscal. También muestra que en épocas de vacas “flacas” los sueldos públicos son siempre la primera variable a ajustar.



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