Hay al menos once provincias que tienen en carpeta el proyecto de salir a colocar deuda en el exterior y que esperan en fila la conformidad oficial. De esa forma, podrían reactivar las obras públicas y hacer frente a los gastos por aumentos salariales a los empleados públicos.
Cinco de ellas (Buenos Aires, Ciudad Autónoma de Bs. As., Mendoza, Córdoba y Río Negro) ya se embarcaron en la decisión para colocar, en conjunto y en diferentes tramos, unos 2.300 millones de dólares que, de concretarse, nutrirán directamente las reservas cuando sean liquidados en el mercado cambiario. Así lo informó el Diario El Ancasti.
Con proyectos en carpeta están, también, La Rioja, Neuquén, Chubut, Chaco, Entre Ríos y Catamarca.
«La mayoría estaban privadas de hacerlo porque han tenido una negativa constante del Ministerio de Economía. Pero hace un mes la cosa cambió drásticamente: han empezado a tener un mejor nivel de acercamiento con el Gobierno nacional y han empezado a avanzar con este tema», resume José Vargas, director de la consultora Evaluecon, que conversa semanalmente con las administraciones provinciales.
En las provincias aseguran que la «quietud» que empezaron a mostrar las reservas del Banco Central, a partir de marzo, cambió repentinamente la disposición del Ministerio de Economía para escuchar y aprobar sus planes de colocación de deuda en el exterior.
El Gobierno pretende que las gobernaciones aceleren la salida de sus títulos de deuda para aprovechar el contexto de liquidez global y por temor a que se termine antes de lo previsto el «veranito» que se logró a nivel local con la llegada de la liquidación de divisas por la cosecha.
Según ya fue anunciado, la provincia de Buenos Aires colocará en los próximos días u$s500 millones sobre un programa total de u$s 1.000 millones que tiene aprobado; y la Ciudad de Buenos Aires, otros u$s500 millones. Pero en la lista de espera para recibir el visto bueno oficial figuran también Mendoza, Córdoba y Río Negro.
Las provincias eligen los mercados internacionales por la profundidad que encuentran para obtener fondos, pese a que deben pagar un costo notablemente más alto que la colocación en pesos vinculada al tipo de cambio





