El ministro de Hacienda riojano, Fabián Blanco, anticipó que la recaudación por IVA viene en picada por la recesión. Si bien garantizó el pago de sueldos y aguinaldos de junio en pesos, advirtió que el aumento del segundo semestre dependerá del «goteo» financiero y se abonará recién en agosto.
LA RIOJA.– El escenario económico de las provincias norteñas continúa exhibiendo los semáforos en rojo de la recesión nacional. En una admisión del impacto directo que el plan de estabilización de la Casa Rosada tiene sobre las arcas subnacionales, el ministro de Hacienda de La Rioja, Fabián Blanco, reveló que la provincia percibió un 17,2% menos de lo proyectado en términos reales en concepto de coparticipación federal durante los primeros cinco meses de 2026.
El jefe de la cartera económica riojana le puso números al desfasaje financiero que afecta la administración del gobernador Ricardo Quintela, saliendo al cruce de los discursos oficiales de los representantes de La Libertad Avanza en la provincia, quienes sostienen que los giros nacionales no sufrieron mermas.
«Llevamos acumulada una pérdida de más de 14.000 millones de pesos que dejamos de recibir», puntualizó Blanco. El funcionario detalló que el bache se profundizó de manera escalonada en el primer cuatrimestre y que el repunte registrado en mayo —explicado de forma estacional por los vencimientos nacionales de Ganancias— no logra compensar el déficit estructural. «No es fácil la situación que nos toca. Hoy a la provincia le falta dinero para mover el motor», graficó.
A este complejo panorama se suma el conflicto judicializado por el punto de coparticipación arrebatado a la provincia en la década del 80. Según Blanco, la deuda histórica que la Nación mantiene con el distrito en concepto de fondos compensatorios asciende hoy a 1.730.000 millones de pesos. «Es dinero que le deben a cada uno de los riojanos. Esa carencia deteriora la calidad de los servicios esenciales y nos obliga a estirar la deuda flotante con los proveedores», argumentó.
Sin margen para bonos: el aumento salarial pasa para agosto
La caída del consumo doméstico se transformó en la principal preocupación para los técnicos de Hacienda. El ministro confirmó que los informes de la Comisión Federal de Impuestos (CFI) ya reflejan una baja del 5% en la recaudación del Impuesto al Valor Agregado (IVA) a nivel país, un tributo clave para el reparto federal. «Indefectiblemente, la estanflación pega en el IVA. Las proyecciones de junio vienen también por debajo de lo estimado, por lo que estamos bailando con la más fea», admitió.
Ante la consulta sobre las urgencias salariales de la administración pública, Blanco buscó llevar certidumbre respecto de los compromisos inmediatos, pero enfrió las expectativas de una recomposición rápida para mitigar la inflación:
- Sueldos y Aguinaldos de Junio: «Darle la tranquilidad a la sociedad de que se van a pagar en tiempo y forma. Estamos haciendo los ajustes finales, pero los fondos en pesos están garantizados», aseguró.
- Aumento del Segundo Semestre: Descartó un anuncio inmediato. «Le pedimos al gobernador esperar a que cierre junio para evaluar el comportamiento real del goteo. Sería una irresponsabilidad dar un aumento que no podamos sostener en el tiempo. Se definirá en julio para impactar en los salarios de agosto».
«El aumento del segundo semestre se va a otorgar de manera responsable. No podemos adelantar números sin ver el cierre de junio. Preferimos ser cautos para garantizar la sustentabilidad de las cuentas públicas», remarcó el ministro de Hacienda.
El fantasma de las cuasimonedas de los 80
El fantasma de las crisis financieras del pasado sobrevoló la discusión económica local. Ante las advertencias de los analistas que recuerdan las consecuencias de los bonos emitidos durante el gobierno de Carlos Menem en la provincia —que culminaron con la quiebra del Banco de La Rioja—, Blanco defendió la naturaleza del esquema actual y descartó una emisión descontrolada de los denominados «Chachos».
«Sin respaldo financiero no podríamos hacerlo», enfatizó el ministro de Hacienda para diferenciarse de los procesos de los años 80 y 90. «Estamos realizando simulaciones permanentes con el gobernador. Los ‘Chachos’ han demostrado ser una herramienta exitosa para motorizar la economía interna y activar el comercio local. El porcentaje que representará la cuasimoneda dentro del próximo incremento salarial se definirá exclusivamente en base al comportamiento de los ingresos reales a fines de este mes. No entraremos en una aventura sin previsibilidad», concluyó.





