El diario Los Andes publica hoy en su portada impresa los datos de una encuesta, cuyos datos arrojan que los mendocinos están de acuerdo con la minería controlada.
De acuerdo con la encuesta realizada por la consultora Reale Della Torre el 64% de los mendocinos aseguran que apoyan la actividad minera “con controles” en la provincia.
Mucho se ha debatido en Mendoza acerca de “minería sí” o “minería no”. Lo cierto es que la discusión transitó por diferentes estadios hasta la actualidad, alcanzando su punto más álgido durante la campaña electoral de 2011.
Por aquel entonces, se lo acusó al actual gobernador Francisco Pérez de tener un interés particular respecto de la aprobación del Proyecto San Jorge, lo que generó la inmediata reacción clausurando toda discusión en torno a la minería.
Aunque el verdadero motivo de solapar el debate no fue precisamente aquel, sino el rechazo que despertaba la actividad entre los mendocinos: el 72% desaprobaba su explotación.
En aquel tiempo, las voces en contra se entonaban con argumentos tales como: “van a destruir una montaña para sacar 5 kilos de oro y a la Provincia le van a dejar cinco pesos”; “el problema es la cantidad de agua que requiere este tipo de emprendimientos en un contexto de escasez.
Si a ello le sumamos el riego de la contaminación, se muere Mendoza”; “el empleo que genera la actividad minera tiene mínimo impacto económico, tanto en mano de obra directa como indirecta”; “el 3% de regalías de la minería no aporta nada, el valor agregado es escaso”, esgrimían, entre otras menciones, sus detractores.
Hoy la posición prácticamente se invirtió. La percepción respecto de la explotación minera tuvo un giro inesperado en la opinión pública en el último tiempo. Ahora, el 63,3% de los mendocinos aprueba la actividad.
Básicamente, se alteraron las expectativas económicas de la población. Sucede que el 73,8% de los que aprueban la explotación minera en la actualidad tiene dificultades económicas para llegar a fin de mes.
Paralelamente, la percepción negativa respecto del estado de la provincia aumentó 30 puntos porcentuales en comparación con 2013. Casi el 80% de los mendocinos ve mal a Mendoza en términos de dinámica de desarrollo.
Por lo tanto, es lógico inferir que la mayor parte de los ciudadanos locales visualice a la actividad como la vía de salida al estancamiento provincial.
“Si continuamos sólo con el modelo alimentario primario, Mendoza va ir perdiendo progresivamente su posicionamiento. El desafío estratégico es apuntar a la diversificación”, sostienen los impulsores de la minería.





