Hace 20 años Menem era reelecto presidente de la Nación

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Captura de pantalla (1893)Fue un 14 de mayo de 1995. Carlos Saúl Menem se impuso casi con el 50% de los votos y el radicalismo tuvo menos apoyo que el Frepaso que se consagró segundo, con el 37%. ¿Cómo fue la campaña que llevó al riojano ícono del neoliberalismo y la “pizza con champagne” a la presidencia por segunda vez?

Con ocho millones y medio de votos, Menem celebró su reelección en la Casa Rosada. Allí dispuso los festejos, agasajando con lomitos en el Patio de la Palmera y copas de champagne a personajes del espectáculo, deportistas y funcionarios. Era la primera elección luego de la reforma constitucional de 1994, sellada por el Pacto de Olivos, que entre otras cosas recortó la duración del mandato presidencial de seis a cuatro años y creó el sistema de ballotage, que no fue necesario estrenar. El riojano se impuso al segundo candidato, José Octavio Bordón, del Frepaso que obtuvo cinco millones de sufragios y al radicalismo con Horacio Massaccesi a la cabeza, que no llegó a arañar los tres millones.

La campaña electoral fue más sobria que las anteriores. Sin darle tanto peso a los actos proselitistas como en otras épocas, la televisión estuvo en el centro de la escena. Los spots fueron una fuerte apuesta, tanto del menemismo como de la oposición.

Carlos Saúl se dedicó a exponer los logros de su primer mandato de gobierno y a convencer que podía lograr “lo que faltaba”. Se mostraba confiado. “Ni en sueños habrá ballotage”, afirmó entonces. En los últimos días de la campaña se paseó por los principales programas de televisión. Visitó a Susana Giménez (fue cuando le dijo “te amo” en árabe, conocida anécdota de la era menemista) y a Mirtha Legrand, con quien habló sobre el desempleo.

Su última actividad pública antes de la veda electoral fue la participación en el programa de Marcelo Tinelli, El Show de Videomatch, el de más rating de la televisión de la época. Hablaron de intimidades y Menem recordó a su hijo, Carlos Menem Jr., muerto en al caer su helicóptero en circunstancias poco claras meses antes.

En sus spots sonaba fuerte la idea de “futuro” y varios de los conocidos dirigentes políticos de la época, candidatos a distintas gobernaciones, como “Palito” Ortega o Eduardo Duhalde (su primer vicepresidente), acompañaban en la pantalla la fórmula Menem – Ruckauf para la presidencia, elogiando las privatizaciones y la situación económica y apostando a “lo que viene”.

Su principal opositor, el frepasista Bordón, por su parte, hizo foco en la transparencia y el estar preparado para gobernar. Años más tarde sería uno de los principales fundadores de la Alianza que llevó a Fernando De La Rúa a la Casa Rosada, básicamente con los mismos ejes de campaña.

El candidato radical, dos veces gobernador de Río Negro y actual presidente de la UCR de esa provincia, Horacio Massacessi, realizó una campaña más agresiva, atacando al gobierno de Menem por no escuchar los reclamos sociales y coartar la libertad de expresión y a Bordón por haber sido parte del PJ menemista y ser “más de lo mismo”.

En aquella elección el oficialismo obtuvo la mayoría en ambas Cámaras del Congreso. La Ley de Educación Superior aún vigente, por ejemplo, fue aprobada en 1996 gracias a esos escaños.
Apenas meses después de la reelección, estallaron los depósitos de Fabricaciones Militares de Río Tercero, hecho vinculado con la venta ilegal de armas a Croacia y Ecuador, por lo cual Carlos Menem fue procesado y condenado en 2012. Este fue uno de los escándalos por causas de corrupción que marcó a fuego la década de los 90.

En el plano económico, los 60 mil millones de dólares de deuda externa de 1992 se convirtieron en cien mil millones para 1996. Además, producto de los sacudones de cola de la “Crisis del Tequila” de México en 1994 se produjo una masiva fuga de divisas y una caída del PBI de casi el 3%.

En 1995 la desocupación en la Argentina era del 16,6%. Al año siguiente, la pobreza alcanzaba al 26,7% de los habitantes.

Durante su segundo mandato el gobierno de Menem sostuvo el rumbo económico definido en 1989, sin grandes cambios. La nómina de sus ministros, muchos implicados también en causas de corrupción, se extendía desde personajes como Carlos Corach, Susana Decibe y Domingo Cavallo, hasta Antonio Erman González, Guido Di Tella y Roque Fernández.

Si en la campaña de 1995 Carlos Menem decía que había un antes y un después de su paso por la presidencia y se jactaba de los cambios realizados, no se equivocaba. Con un Estado desguazado y la situación económica y social en crisis, entregó la banda presidencial a Fernando De La Rúa en 1999. Carlos Saúl se volvió a lanzar como candidato a presidente en 2003, y actualmente es senador y precandidato a gobernador de la provincia de La Rioja.