El Gobierno descarta una mesa de diálogo

image572aa4b47591a7.50527184Desde la Casa Rosada se aseguró que el Presidente no propiciará escenarios que permitan al sindicalismo y a los gobernadores del PJ unirse y fortalecerse

El Gobierno nacional no llamará a una “mesa de diálogo económico y social”, como le está pidiendo la dirigencia del justicialismo y las principales voces del sindicalismo nacional. Así lo admitió una alta fuente de la Casa Rosada, que además aseguró que la estrategia del presidente Mauricio Macri continuará siendo negociar “gremio por gremio” en las paritarias y no propiciar “escenarios que permitan al peronismo condicionarnos y avanzar en la unificación”.

“Esa mesa de diálogo económico social que están pidiendo (Hugo) Moyano, (Antonio) Caló y (Miguel) Pichetto es una receta vieja que se usó en otra época, durante la crisis de 2002. Nosotros creemos que la situación actual no es la misma y no vamos a permitir que el peronismo instale (en la opinión pública) que hay una crisis como la de hace quince años. Vamos a defender esto a muerte”, explican cerca de Macri, quien ya lanzó advertencias a la oposición dialoguista para que no vote en Diputados la ley “anti-despidos”.

Desde el Ejecutivo nacional se busca sostener la división y atomización del peronismo para poder avanzar al menos hasta las elecciones legislativas de 2017 en “acuerdos legislativos y de gobernabilidad”, por eso es que la decisión de Macri es no conceder a los sindicalistas -que hoy pujan por la unificación de las tres CGT- ni a los gobernadores -que miden sus fuerzas por el liderazgo del PJ- “marcos que les permitan llegar a la unidad tan rápidamente”.

La intención gubernamental es sostener acuerdos sectoriales con los gremios y dividir la acción de los gobernadores peronistas. “Los sindicatos nos hicieron diez pedidos y cinco ya están en vías de cumplirse. Con las provincias estamos acordando por separado. Se está buscando la fórmula de pagar el 3% de la coparticipación y hay un plan de obras que se está retomando”, explican en Balcarce 50.

Según los voceros de la Casa Rosada, el Presidente y sus ministros tienen diálogo fluido tanto con los principales sindicalistas como con los gobernadores peronistas y con los popes de ese partido en el Congreso. “Lo que se dice para los medios no es necesariamente lo que está pasando”, confió un ministro a este diario para transmitir la sensación de confianza que reina en el oficialismo sobre la disipación de los nubarrones que hay en la relación con el principal partido de la oposición.

Sobre la ley “anti-despidos” que tiene media sanción del Senado y que la oposición quiere apurar en la Cámara de Diputados, la instrucción del Presidente a sus legisladores es dar un debate profundo y postergar su sanción lo máximo posible. “El apuro del PJ, que le hace el caldo gordo al kirchnerismo, es una señal de debilidad. En privado nadie defiende esa medida, pero en público la usan para mostrarse unidos frente al Gobierno”, explicaron.

Este funcionario remarcó además que es “central” el retorno de Cristina Fernández a la escena pública para los planes de la Casa Rosada. “Expresa un escenario más real porque ella es la que genuinamente representa a un 30% de los argentinos que defiende al gobierno anterior. Mientras ella esté presente, le será más difícil dejar atrás (al kirchnerismo) a los que quieren apurar una renovación en el peronismo”, expresó esta voz. (Los Andes)