Hay detalles que no hay que dejarlos pasar. Hoy La Rioja como en el país está en un mes electoral, pero lo vivido en Sanagasta es para un recuadro periodístico. Este miércoles se dio un hecho para describirlo: no saber si llorar o reír, pero siempre en lo mismo, de alegría.
En un acto fuera de todo el protocolo, los ex trabajadores de la empresa Unisol, que habían sido despedidos, conformaron la cooperativa “Unidos por la Lucha” y tomaron el control de la planta, tras que el gobierno provincial adquirió la maquinaria por un precio irrisorio de 3 millones de pesos (el costo de mercado supera los 15 millones de pesos).
Muchas veces se critica cuando se dilapida los recursos del Estado, pero en este caso unas 60 familias (hoy son 43) tienen un motivo para volver a levantarse temprano para ir a trabajar. Habían sido echados porque la apertura de las importaciones perjudicó la industrial nacional. Vienen desde China zapatillas por 30 pesos.
Ojos rojos de emoción entre risas y pura alegría pueblerina se dio en la mañana del miércoles en la localidad veraniega, ya que esa gente hoy le podrá decir a sus hijos que tendrán un plato de comida pagado por el sudor de su frente.
Hay muchos que toman decisiones de escritorios que dan a Puerto Madero que no conocen más allá de la avenida General Paz. Cada vez que firmaron un decreto dejaron cientos de personas sin trabajo y La Rioja fue un triste reflejo de esas sangrientas políticas de Estado.
Hoy se saldó una de las tantas heridas abiertas en una localidad adonde todos se conocen. Que todo pasa por el municipio, aunque la reapertura de la planta ex Unisol (que sucederá oficialmente desde el miércoles que viene) abre la esperanza para otros que están en la misma situación.
Nunca llegará a oídos ese llanto con risa a aquellos que toman decisiones, pero lo hoy vivido llena el alma para aquellos que buscamos que el país sea federal y justo para todos.







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