La dirigente regresó a la función pública con la misión de descentralizar la administración y acercar respuestas a los municipios en un contexto de creciente tensión fiscal con el Gobierno nacional; adelantó que su primera tarea será en Chilecito y cuestionó con dureza el ajuste de Javier Milei.
LA RIOJA.— En la recta final de su segundo mandato, el gobernador Ricardo Quintela reconfigura su gabinete con un objetivo político preciso: blindar la relación con los intendentes, el eslabón más sensible de la cadena peronista riojana en un año electoral atípico y bajo la presión permanente del recorte de transferencias nacionales. En ese rediseño, la dirigente Silvia Gaitán volvió a la función pública con una misión que excede lo administrativo y adquiere un claro sentido de construcción política territorial.
«Mi único objetivo es trabajar y contribuir desde este nuevo lugar», sintetizó la funcionaria al asumir, en una definición que procura despejar cualquier lectura sobre ambiciones personales en un escenario donde la sucesión dentro del quintelismo comienza a ordenarse con vistas a 2027.
Una oficina itinerante para acortar distancias con los municipios
El encargo que recibió Gaitán de parte del gobernador no admite matices: su despacho debe funcionar, según sus propias palabras, como «un vehículo recorriendo la provincia». La consigna apunta a descomprimir la habitual peregrinación de los jefes comunales a la capital provincial para destrabar expedientes, una rutina que no solo consume tiempo sino que concentra el poder de decisión en pocas oficinas del edificio de 25 de Mayo y San Nicolás de Bari.
La funcionaria anticipó que trabajará con un esquema de administración directa de recursos, lo que le permitiría responder con mayor celeridad a las demandas municipales y evitar la lógica tradicional del expediente, a menudo incompatible con la urgencia de las obras y servicios básicos en los departamentos del interior riojano. Se trata de un movimiento que el Ejecutivo provincial presenta como de eficiencia administrativa, pero que también tiene una lectura política: mantener aceitada la relación con los intendentes en un momento en que La Libertad Avanza, conducida en la provincia por Martín y Eduardo «Lule» Menem, busca penetrar en el mapa municipal.
Chilecito, el primer destino: el caso de Aguas de La Rioja
La primera misión territorial de Gaitán tendrá como escenario Chilecito, la segunda ciudad de la provincia y bastión electoral del peronismo riojano. Tras una reunión con el intendente Rodrigo Brizuela y Doria, Quintela le pidió avanzar en la regularización de la situación de Aguas de La Rioja en ese departamento, un expediente que arrastra dificultades operativas y financieras y que afecta directamente a la prestación del servicio.
La elección de Chilecito no es casual. Además de su peso demográfico, el departamento concentra una parte significativa de la actividad productiva y turística provincial, y cualquier déficit en la provisión de servicios esenciales tiene un costo político inmediato para la administración provincial.
Críticas al ajuste nacional y defensa de la obra pública
En su regreso a la exposición pública, Gaitán no eludió el debate de fondo que atraviesa la relación entre la Casa de Gobierno riojana y la Casa Rosada. Cuestionó con énfasis las políticas de ajuste del Gobierno nacional y sostuvo que la paralización de la obra pública y los despidos en el Estado nacional impactan de manera directa sobre la vida cotidiana de las familias riojanas, en una provincia donde el empleo público y la inversión estatal continúan siendo los principales motores de la actividad económica.
La posición de Gaitán sintoniza con la estrategia discursiva que viene desplegando Quintela desde la asunción de Milei, centrada en denunciar lo que el oficialismo provincial describe como un ahogo financiero sistemático. La disputa por los fondos coparticipables y por los recursos discrecionales atraviesa buena parte de la agenda política riojana y es, en los hechos, el trasfondo que explica la necesidad de una gestión más presente en el territorio: a menor auxilio nacional, mayor exigencia sobre los recursos provinciales y municipales.
Respuesta a las críticas y reivindicación de la trayectoria
Consultada sobre las agresiones y los «memes» que proliferaron en redes sociales tras conocerse su designación, la funcionaria optó por una respuesta medida. Reivindicó sus años de militancia y de servicio público, defendió la honestidad con la que dijo haberse conducido en los cargos que ocupó y planteó que las acusaciones de corrupción deben canalizarse en la Justicia y no limitarse a plataformas digitales.
«Ayudar al intendente de Chilecito significa ayudar a la sociedad», resumió Gaitán al cerrar la entrevista, una frase que condensa la lógica política del último tramo de la gestión Quintela: sostener la red de intendencias como muro de contención frente al avance libertario y, a la vez, como plataforma para la disputa que se viene en 2027.





