Politica

Casas quiere elegir la fórmula a gobernador y vice del Justicialismo

En los pasillos de la Casa de las Tejas, como en el peronismo en su conjunto, existe la sensación que el gobernador digitará los nombres

El gobernador Sergio Casas aprendió del ejercicio del poder, a través de Ángel Maza y Luis Beder Herrera respectivamente. Casas con la llave de la caja puede llegar tranquilo hasta el 10 de diciembre y hasta definir cuestiones electorales.

El miércoles pasado, a las 18, hubo un encuentro de la mesa casista en el primer piso de la Casa de Gobierno para hablar de política, especialmente el camino a trazar rumbo a las elecciones provinciales que pueden coincidir con las nacionales.

Los partícipes llegaron con la idea de exponer criterios para el armado de la fórmula a gobernador y vice del Partido Justicialista. Sólo quedó en idea, ya que la sensación que se llevaron todos es que Casas digitará los nombres.

El titular del Poder Ejecutivo está enojado con su vicegobernador Néstor Bosetti que usó la adquisición de una avioneta -una herencia del gobierno- para desprestigiarlo en tiempos duros para la economía de los hogares argentinos. Ni hablar de la campaña por el aumento de la energía eléctrica, que lo define la Nación.

El enojo se extiende a la dirigencia peronista -afín a su gobierno- debido que las fotos no se condicen con los comentarios posteriores. No fue del agrado de Casas que el diputado provincial Ricardo Quintela lo haya colocado como candidato a diputado nacional y que además se autoproclame como candidato a gobernador.

El peronismo además presionó para expulsarlo a Gastón Mercado Luna de la Secretaría General de la Gobernación, post fallo de la Corte Suprema. Sin embargo, el radical son los ojos del mandatario provincial cuando no está en la Casa de las Tejas.

Por ello, tomó una decisión salomónica: copiar lo hecho por Maza y Beder Herrera en momentos críticos de definiciones políticas. Lo sentó a su lado al ministro de Hacienda, Jorge Quintero, para dejar en claro que el poder lo tendrá él hasta cuando deje el despacho gubernamental.

A Casas no le disgusta que la fórmula del peronismo sea integrada por mujeres. Por ello, el justicialismo habla de las intendentas Florencia López (Arauco) y Silvia Gaitán (Chilecito), como así también le da lugar a la diputada Teresita Madera, entre otras.

El gobernador contrató una encuestadora porteña que trabaja desde hace dos meses y en la última reunión con los especialistas no dejó que nadie ingresara a su despacho.

En tiempos que la política es una mala palabra, el consejo fue: buscar gente sin pasado complicado y que la imagen sea uno de los pilares, aunque Casas es clave en la partida electoral. Allí el gobierno se debe mostrarse activo con políticas claras y concretas.

Para el gobernador extender las elecciones hacia octubre le sirve, ya que también va de la mano con su poder. Ese mismo mes tendrá al presidente Mauricio Macri más golpeado, ya que ninguna variable habla de un cambio sustancial.