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Chilecito como muestra: Que la sangre no llegue al río

No fue por Los Palmeras. Fue para alertar la situación interna del peronismo gobernante. Ricardo Quintela recibió ese mensaje desde Villa Unión en el marco del Festival del Peón Viñador, el último fin de semana.

Aquellos que trabajaron para que Quintela llegara a la Gobernación sienten que están desplazados de la Casa de Gobierno, que no tienen lugar y es más, los que están dentro con un cargo no cuentan con oficina ni firma.

No están y los que están, no están. El quintelismo puro está en su derecho de construir poder propio, ya que los tiempos se aceleran por las elecciones legislativas del año que viene. Sin embargo, Quintela llegó por todo el peronismo que respondía al ex gobernador Sergio Casas. Es decir, que no lo hizo por su peso electoral.

Este jueves se lanzó la vendimia en Chilecito y Quintela buscó que la sangre no llegue al río, ya que fue un laboratorio para la situación reinante en el oficialismo. Por un lado, Fernando Rejal y Rodrigo Brizuela y Doria, y por otro, Silvia Gaitán y Ricardo Herrera.

Le dio espacio a los dos bandos internos del justicialismo y llegó además con el ministro de Vivienda, Ariel Puy Soria, el creador del proyecto (la bestia política) sin firma ni decisión en el primer piso de la Casa de Gobierno.

Los diputados enojados, los intendentes ofuscados, los funcionarios sin firma, los gameleros sin reconocimiento y el quintelismo encerrado no es un buen combo para la administración de una provincia donde los movimientos del peronismo son claves, para no decir decisorios para el futuro de cualquier proyecto político.

El peronismo siempre fue con todos y Quintela está atado a eso, ya que aceptó las reglas de juego el mismo día que Casas lo bendijo. Si no hubiera sido por esa decisión, el gobernador seguiría como diputado provincial.

El quintelismo está desesperado por quedarse con todo y marcar un antes y un después en la vida política riojana. Pero del otro lado hay más dirigencia con peso, aunque es verdad no cuentan con la caja que está a mano de Quintela.

En los últimos días hubo un tire y afloje dentro del oficialismo y este jueves Quintela aflojó para sumarlos a todos en Chilecito, con el fin de gobernar sin contratiempos. Eso sí, nadie garantiza nada.

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