Todos vuelven: Teresita Luna, el cerebro K del municipio radical
Teresita Luna fue una mujer fuerte dentro de la estructura de poder de Cristina y Néstor. Fue senadora nacional de ese espacio y antes había ocupado la vicegobernación de Luis Beder Herrera.
Luego se apartó del mundo K y se alineó al grupo Juntos por La Rioja, ideado por radicales y peronistas no oficialistas. El resultado: se quedaron con la Intendencia de la capital riojana que estaba en manos del justicialismo desde 1983.
Así Inés Brizuela y Doria fue la primera mujer en llegar al despacho del Palacio Municipal. Pero lo hizo en el peor escenario: un municipio fundido y con los gobiernos nacional y provincial en contra.
Sin embargo, desde el miércoles comenzó a ver el sol en Buenos Aires, ya que se le abrieron varias puertas en los despachos del kirchnerismo o cristinismo puro.
La intendenta fue integrante del Consejo de la Magistratura y es conocida en el Congreso, mientras que Teresita Luna conoce los números telefónicos de la mayoría de los que hoy están en Balcarce 50.
Como socias políticas llegaron a la Casa Rosada para hablar claro: el radicalismo riojano y los peronistas no quintelistas apoyan a los K a cambio de recursos y obras para la Capital.
Hasta Máximo Kirchner, el hijo de Cristina, aceptó la foto con Teresita Luna y de esa forma, le dio la bienvenida al espacio kirchnerista, que actualmente gobierna el país. La secretaria de Gobierno consiguió lo que buscaba, regresar.