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Exclusión y deuda: Santilli profundiza el aislamiento de Quintela y la ausencia de fondos complica la deuda de $91.500 millones

Por Eduardo Nelson German · 12 de noviembre de 2025 · 13:17

El nuevo ministro del Interior, Diego Santilli, inició su gira con gobernadores dialoguistas en busca de apoyo para las reformas, dejando a Ricardo Quintela nuevamente fuera de la mesa. La exclusión agrava el dilema fiscal riojano, que arrastra una Deuda Flotante millonaria y depende en más del 82% de las transferencias nacionales.



El nuevo ministro del Interior de la Nación, Diego Santilli, ha consolidado su estrategia de diálogo con las provincias, enfocada en asegurar las mayorías legislativas necesarias para aprobar el Presupuesto 2026 y las reformas estructurales de Javier Milei. Sin embargo, este proceso ha ratificado el aislamiento político del gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela.

El mandatario riojano, junto a Axel Kicillof (Buenos Aires), Gildo Insfrán (Formosa) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego), es uno de los pocos que ha quedado excluido de las negociaciones directas con Santilli.

El «Bottom Four» de la exclusión

La agenda de Santilli incluye reuniones con gobernadores que han mostrado «voluntad de diálogo» y que firmaron el Pacto de Mayo, como Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Gustavo Sáenz (Salta), Alfredo Cornejo (Mendoza) y Rolando Figueroa (Neuquén).

La exclusión de Quintela, que ya se había dado en cónclaves anteriores con el Presidente, es una herramienta política que busca ejercer presión sobre los gobernadores más confrontativos, forzándolos a negociar desde una posición de debilidad.

La deuda flotante en riesgo por la falta de diálogo

La marginación de Quintela no es solo un revés político, sino un problema fiscal de primera magnitud para La Rioja. La provincia, cuya economía depende en más del 82% de los ingresos de origen nacional, necesita desesperadamente el envío de fondos discrecionales (ATN) y el apoyo nacional para sus obras.

  • Crisis de liquidez: La Rioja arrastra una Deuda Flotante (pasivo de corto plazo) que supera los $91.500 millones a septiembre de 2025. Este monto incluye $37.941 millones en deuda por personal (sueldos) y $27.793 millones en deuda con proveedores, un déficit que solo se puede aliviar con transferencias urgentes.
  • El presupuesto de combate: Ante la asfixia, el Presupuesto 2026 de Quintela autorizó la emisión de $190.000 millones en cuasimoneda para garantizar la liquidez, una medida que evidencia la crisis de caja.

La ausencia de un canal directo de negociación con Santilli pone en riesgo la supervivencia financiera del «modelo riojano» y alimenta la guerra política con el libertario Martín Menem, quien utiliza la crisis de dependencia estatal como principal argumento para la contienda de 2027.