El último informe del SIPA confirma una caída de 223.796 puestos de trabajo desde noviembre de 2023, con el sector privado volviendo a una fase de destrucción. La Rioja se ubica como la segunda provincia con mayor pérdida de empleo formal en el período (-11,2%), solo detrás de Santa Cruz, exponiendo la fragilidad de su matriz productiva.
La paralización de la actividad económica se tradujo en un golpe contundente al mercado de trabajo formal de la Argentina. Según el último informe de la Secretaría de Trabajo, en base al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), la pérdida de puestos de trabajo asalariado registrado desde noviembre de 2023 alcanzó a 223.796 personas.
El dato de agosto de 2025 confirmó el estancamiento, con una caída mensual del 0,1% en el trabajo registrado (13.062 empleos menos), y con una tendencia aún más preocupante en el sector privado, que experimentó una nueva fase de «destrucción» a partir de junio.
El desplome riojano: el costo de la debacle
La crisis del empleo formal no es homogénea y el impacto ha sido devastador en algunas provincias del interior, especialmente en La Rioja. La provincia se ubica en el fondo del ranking de empleo registrado desde que comenzó el ciclo económico recesivo:
- Pérdida acumulada: Entre noviembre de 2023 y agosto de 2025, La Rioja sufrió una «debacle», con una caída del -11,2% en el empleo formal.
- Ranking de caídas: La Rioja fue la segunda provincia con la baja más pronunciada en el período, solo superada por Santa Cruz (-15%).
- Caída mensual e interanual: Solo en agosto, la provincia registró un retroceso del -0,5% mensual y una caída del -2,3% en la comparación interanual.
Esta pérdida de empleo formal agrava la ya delicada situación social y fiscal de La Rioja, que tiene una de las tasas más bajas de empleo privado del país y cuya cúpula política (Quintela y Molina) se encuentra con la peor imagen del país.
Sectores críticos y la paradoja de los emprendedores
A nivel nacional, la destrucción de empleo se concentró en sectores sensibles que son motores de la actividad en las provincias:
- Industrias y minas: Las mayores caídas interanuales se observaron en Explotación de minas y canteras (-7,9%) y Manufactura (-1,4%), rubros clave para la diversificación productiva.
- Construcción: El sector de la Construcción también registró una caída del -0,5% en agosto, impactando directamente en la provincia ante la paralización de la obra pública nacional.
En contraste con la destrucción del empleo asalariado, el informe notó un fenómeno particular en los trabajadores independientes: la pérdida interanual de esta categoría fue masiva (-11,8% o 373.000 personas menos), pero el número de monotributistas creció levemente (5.500 personas más en el mes), una señal del aumento de la autoocupación precaria.
El análisis del IERAL (Fundación Mediterránea) concluyó que el mercado laboral se consolida en un esquema dual, donde las empresas priorizan la sustitución de personal por tecnología o la tercerización ante el «elevada carga de costos laborales no salariales» y un marco regulatorio poco favorable a la inversión.





