Jessica Díaz Marano, Jueza de Violencia de Género, confirmó que los informes preliminares indican la presencia de «sangre» en el sanitario, pero advirtió que la acusación de abuso fue una especulación de las redes. La Magistrada desnudó la falla del sistema: «No tenemos ningún otro elemento que acompañe ese escenario ni ningún actor involucrado».
El caso del Jardín de Infantes N° 50 «Divino Niño Jesús» en el barrio Ricardo I, que conmocionó a La Rioja por la denuncia de sangre en los sanitarios, ha dado un giro radical. La Jueza de Instrucción a cargo de la causa, Jessica Díaz Marano, reveló que, hasta el momento, no existen pruebas que vinculen el hecho con un abuso sexual.
La Magistrada expuso que la preocupación se magnificó en redes sociales y medios, mientras que la denuncia formal se reduce al reporte de un elemento visual sin contexto ni víctimas.
El desmentido judicial: «No podemos hablar de un delito sexual»
La Jueza Díaz Marano, a cargo de la investigación de Violencia de Género y Protección Integral de Menores, confirmó que la investigación sigue en curso, pero que los elementos recabados no indican la comisión de un delito sexual.
«Con los informes que nos llegan hasta ahora, no podemos hablar de un delito sexual», sentenció la Magistrada.
La Jueza reveló que la denuncia no provino de los padres, sino de una sola persona: «La denuncia fue una sola persona quien la hizo, fue una licenciada en su carácter de representante como de nivel inicial provincial». La denuncia se limitó a informar que había una «visualización de este elemento en el elemento sanitario del baño y que era la segunda ocasión».
El problema, explicó la Jueza, es la falta de elementos que permitan imputar a alguien: «No tenemos ningún otro elemento que acompañe ese escenario ni ningún actor involucrado como para decir que estamos en frente de tal o cual delito que se pueda investigar».
La falla del protocolo: El caso se malogró en la prevención
Díaz Marano advirtió que la inacción de las autoridades escolares ante el primer avistamiento de sangre, que ocurrió el 13 de octubre, impidió a la Justicia actuar de forma inmediata y obtener más pruebas.
La Magistrada lamentó que no se activó el protocolo en el primer momento: «A mí personalmente me hubiese gustado que ante la primera visualización aquella directora o aquella señorita den inicio al protocolo. Eso nos hubiese ahorrado mucho tiempo».
La Jueza confirmó que el fluido encontrado en el inodoro, tras un informe preliminar, «resultó ser sangre». Ante la falta de una denuncia formal de los padres, la justicia avanza con cautela:
- Investigación abierta: Se está realizando «abordajes socioambientales» y «encuestas» para determinar si hay indicadores de que «un niño en un eventual o hipotético peligro».
- Revisación médica: La Jueza ratificó que se solicitó la revisación médica de los menores, la cual «va a depender de cada niño» y del consentimiento del tutor.
La Magistrada concluyó que la misión ahora es «determinar cómo pudo haber llegado ese elemento al sanitario», ya que por ahora «no hay ningún indicador» de un delito de abuso sexual.





