Ernesto Pérez, titular de Producción, cruzó límites políticos y personales al atacar al presidente de la Cámara de Diputados; acusó a Milei de «salvar» a Entre Ríos mientras «ahoga» a La Rioja y le pronosticó al libertario un final de «soledad y resentimiento» similar al de su padre y hermano.
La tensión entre el gobierno de Ricardo Quintela y la administración nacional rompió los moldes de la diplomacia institucional para descender al terreno de la agresión personal y la amenaza directa. El ministro de Producción riojano, Ernesto «Harry» Pérez, protagonizó una virulenta embestida en redes sociales contra el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, a quien le auguró una derrota categórica en las urnas y lo atacó con referencias familiares hirientes.
El detonante de la furia oficialista fue la discrecionalidad en el reparto de recursos federales. Pérez denunció un trato preferencial de la Casa Rosada hacia otras jurisdicciones en detrimento de La Rioja, que acaba de perder sus fondos extracoparticipables en el Presupuesto 2026. “@JMilei salva por segunda vez a una provincia, le paga los aguinaldos y las deudas a Entre Ríos, deja afuera de los fondos compensatorios a La Rioja”, disparó el funcionario, exponiendo el malestar por lo que consideran un castigo político deliberado.
«Persecución» y amenaza electoral
Sin embargo, el mensaje de Pérez escaló rápidamente hacia la figura de Martín Menem, el alfil libertario en la provincia, a quien acusó de orquestar una ofensiva contra todo el arco peronista local. “@MenemMartin ataca al peronismo sin distinción, persigue judicialmente a @nestorgbosetti, amenaza a @BederHerrera y ahoga financieramente a @QuintelaRicardo”, enumeró el ministro, vinculando al legislador con las causas judiciales y las presiones políticas que enfrentan exgobernadores y dirigentes locales.
En un tono desafiante, Pérez intentó marcarle la cancha al libertario, diferenciando la actual estructura del PJ de experiencias pasadas. “Pues bien, no somos Arnaudo, no tenés el Frente de la Esperanza”, advirtió, en referencia a armados políticos pretéritos, para luego lanzar una sentencia lapidaria de cara a los comicios legislativos: “Vamos a destrozarte electoralmente, continuá este camino, nadie va a acompañarte”.
El golpe bajo personal
El punto de mayor controversia del descargo fue el ataque a la intimidad familiar de los Menem. Lejos de limitarse a la crítica de gestión, el ministro de Producción trazó un paralelismo cruel entre el futuro político de Martín y el de su padre, el exsenador Eduardo Menem, y su hermano Adrián.
“Terminarás tu senda como Papá Eduardo o como hermano Adrián, solos y resentidos”, escribió Pérez, cruzando una línea roja en el debate público. Para cerrar su diatriba, descalificó la capacidad de armado político del titular de la Cámara baja, asegurando que “no pudiste ni podrás organizar una expresión seria de una propuesta electoral”.
La declaración de guerra de uno de los ministros clave de Quintela anticipa un escenario de conflictividad extrema en la provincia, donde la disputa por los fondos parece haberse transformado en una batalla por la supervivencia política con final abierto.





