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«Operativo Desgaste»: en el PJ sospechan que Milei busca forzar la salida de Quintela y exigen la «rendición institucional» de La Rioja

El gobernador quedó aislado tras la derrota en el Presupuesto y temen que la Casa Rosada reactive el archivo de su promesa de renuncia; mientras el mandatario amenaza con romper el Norte Grande, los Menem imponen condiciones de máxima: entrega de la Justicia, organismos de control y Boleta Única.

En los despachos de la Residencia Oficial, el temor dejó de ser una sensación para convertirse en una certeza política: el peronismo sospecha que Javier Milei «le picó el boleto» a Ricardo Quintela. La asfixia financiera consolidada en el Presupuesto 2026 no se lee como un simple ajuste fiscal, sino como la ejecución de un plan de desgaste sistemático diseñado para empujar al gobernador al abismo. En el entorno del mandatario sobrevuela el fantasma de su propia promesa de campaña, aquella sentencia de 2023 que hoy regresa como un búmeran: “Si gana Milei, renuncio”.

El «Gitano» quedó solo en su patriada contra el Gobierno nacional. La soledad se sintió “en carne propia” durante la negociación legislativa, donde “nadie de los demás mandatarios lo apoyó” en el reclamo por la inclusión de los recursos extracoparticipables. Sus pares del interior optaron por el pragmatismo y el salvataje individual, dejando a La Rioja a la intemperie.

La retirada: ruptura del bloque regional y repliegue al kirchnerismo

Ante la traición de la liga de gobernadores, Quintela diseña una estrategia de aislamiento ofensivo. El gobernador amenaza concretamente con abandonar el bloque del Norte Grande, vaciando de contenido político a la alianza regional que, a su juicio, claudicó ante la billetera de la Casa Rosada.

El repliegue tiene su correlato en el Congreso. La orden que madura en el quintelismo es que el senador Fernando Rejal rompa con el bloque de los provinciales y “vuelva al bloque peronista oficial”, referenciado en Cristina Fernández de Kirchner. Allí lo espera la senadora Florencia López. La maniobra busca abroquelar a los legisladores riojanos en la oposición dura, asumiendo que la etapa de negociación dialoguista está muerta.

El pliego de condiciones de los Menem

Mientras el gobierno provincial se atrinchera, los alfiles de Milei en la región, Martín y «Lule» Menem, despliegan el pliego de condiciones para una eventual tregua. Las exigencias ya no son solo económicas, sino que apuntan al corazón del poder institucional del PJ riojano.

Los libertarios piden que La Rioja adhiera al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y que, fundamentalmente, implemente la Boleta Única de Papel para terminar con la ley de lemas y colectoras. Pero la presión va más allá: exigen que “transparenten los gastos” y, en una movida de audacia política, reclaman que el oficialismo “ceda los lugares en la Legislatura, el Tribunal de Cuentas y el Tribunal Superior de Justicia”.

El mensaje es claro: la Nación busca intervenir los organismos de control y la justicia local como moneda de cambio.

Sobrevivir con lo puesto

El quintelismo teme que Milei utilice el ahogo económico para presionar socialmente y lograr que Quintela “cumpla su palabra” de renunciar. El escenario para 2026 es de economía de guerra. El gobierno provincial deberá “subsistir con la coparticipación, como ha sucedido en los dos últimos años”, sin los fondos extra que históricamente compensaban el déficit estructural.

Sin plata, sin aliados regionales y con una oposición que exige la entrega de las llaves del poder institucional, Quintela enfrenta el año más difícil de su carrera política, con la Casa Rosada decidida a cobrarle cada una de sus palabras.

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