Tres senadores abandonaron el interbloque kirchnerista tras la reforma laboral. En este escenario de fragmentación, el riojano Fernando Rejal mantiene el equilibrio entre el federalismo y la presión de la Casa Rosada.
La política argentina vive horas de definiciones sísmicas. A días de la apertura de sesiones ordinarias, el peronismo en el Senado sufrió una ruptura histórica que reduce su fuerza a 25 integrantes. Este quiebre, impulsado por gobernadores del Norte Grande, pone la lupa sobre el rol de La Rioja y su posicionamiento frente al gobierno de Javier Milei.
El fin de la hegemonía: ¿Por qué se rompió el bloque peronista?
Desde el regreso de la democracia en 1983, el PJ había mantenido un control férreo del Senado, funcionando como un muro de contención o «poder de veto». Sin embargo, la reciente reforma laboral actuó como el catalizador de una división que venía gestándose desde las intervenciones partidarias de Cristina Kirchner.
Los senadores que formalizaron su salida son:
- Carolina Moisés (Jujuy)
- Guillermo Andrada (Catamarca)
- Sandra Mendoza (Tucumán)
Bajo el nombre de un bloque propio presidido por Moisés, los legisladores aclararon que, aunque mantienen su identidad peronista, rechazan la conducción actual del PJ nacional, a la que acusan de «promover divisiones irreversibles».
La Rioja en el centro de la escena: El factor Fernando Rejal
En este nuevo tablero de ajedrez legislativo, el nombre de Fernando Rejal cobra una relevancia estratégica. El senador riojano, que hasta ahora convivía en el interbloque de Unión por la Patria, se encuentra en una posición de equilibrio delicada.
A diferencia de los gobernadores de Tucumán (Jaldo) o Catamarca (Jalil), que han optado por un pragmatismo directo con la Casa Rosada para destrabar obras y fondos, el esquema riojano liderado por Ricardo Quintela mantiene una postura de federalismo crítico.
Los desafíos de Rejal y el «Modelo Riojano»:
- Resistencia al «Ambacentrismo»: Rejal busca consolidar una agenda federal que tome distancia de las decisiones centralistas de Buenos Aires.
- Disputa Local: En La Rioja, el peronismo debe lidiar con el avance del armado político de los Menem, alineados directamente con la Libertad Avanza.
- Defensa de Recursos: Mientras otros gobernadores negocian ATN (Aportes del Tesoro Nacional) a cambio de votos, La Rioja sostiene su reclamo por los fondos coparticipables legítimos.
Nota clave: El informe del Iaraf destaca una caída del 6,6% en las transferencias automáticas a provincias, lo que obliga a los legisladores a decidir entre la «obediencia partidaria» o la «supervivencia financiera» de sus distritos.
Obras por votos: El pragmatismo de los gobernadores del Norte
El quiebre del bloque no es solo ideológico; es económico. La Casa Rosada ha utilizado la billetera como herramienta de seducción parlamentaria:
- Catamarca: Raúl Jalil busca el aval nacional para el Acueducto Albigasta, una obra de 200 millones de dólares financiada por el BID.
- Tucumán: Osvaldo Jaldo recibió $20.000 millones en ATN tras mostrar señales de acompañamiento al presupuesto oficial.
- Salta: Gustavo Sáenz se mantiene como uno de los mandatarios más beneficiados por transferencias discrecionales.
¿Qué pasará con el PJ nacional?
La salida de los tres senadores podría ser solo el comienzo. Se rumorea que otros legisladores, como la salteña Flavia Royón o referentes misioneros, podrían sumarse a este nuevo espacio «federal independiente».
Para La Rioja, este escenario representa un desafío doble: sostener la bandera de la justicia social y el federalismo que pregona Quintela, sin quedar aislada en una cámara donde los números para frenar las reformas de Milei son cada vez más escasos.





