Según datos oficiales del SIPA, la provincia sufrió una brutal caída del 14% en el trabajo formal entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025. El fuerte contraste con el resto del país expone la fragilidad productiva riojana, agravada por el drástico recorte de fondos nacionales.
La crisis económica golpea con dureza al sector productivo riojano, dejando un saldo devastador en el mercado laboral. Un reciente informe basado en datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) expuso la magnitud del deterioro en la provincia: al comparar el desempeño del empleo privado registrado entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025, La Rioja registró una alarmante caída del 14,0%.

Con esta cifra, la provincia se desplomó hacia el fondo de la tabla nacional, ocupando el puesto 23 de las 24 jurisdicciones evaluadas. El territorio riojano solo es superado en números negativos por Santa Cruz, que experimentó el peor retroceso del país con una baja del 16,2% en el mismo período.
El fuerte contraste nacional
El derrumbe del trabajo riojano se enmarca en un contexto país sumamente complejo, pero evidencia una vulnerabilidad muy superior frente al escenario macroeconómico. Esta extrema disparidad quedó expuesta en las últimas horas a partir del análisis del gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, quien destacó los números de su gestión.
Al celebrar que Mendoza se sostuvo en el tercer puesto del ranking (con una leve caída del 0,6%), Cornejo remarcó que a nivel nacional «la mayoría de las provincias registró caídas, en algunos casos muy pronunciadas, del empleo formal». Efectivamente, la tabla del SIPA muestra que el crecimiento productivo quedó concentrado en la Patagonia: Neuquén lidera el ranking con un salto positivo del 3,4%, seguida por Río Negro con un 0,7%, ambas jurisdicciones fuertemente traccionadas por el fenómeno energético de Vaca Muerta.
En las antípodas de ese motor productivo, provincias del norte como Formosa (-11,3%) y La Rioja (-14,0%) vieron esfumarse rápidamente gran parte de sus puestos de trabajo formales.
Asfixia financiera: el otro frente de la crisis
El cuadro de extrema gravedad para el empleo privado riojano se da en simultáneo con un torniquete histórico a los recursos que llegan desde la Casa Rosada, dejando a la gestión local con un mínimo margen de maniobra para contener la crisis.
A la caída de la actividad económica se le suma la drástica reducción de la asistencia financiera nacional. Al observar el reparto de Transferencias No Automáticas correspondientes al mes de febrero, La Rioja recibió apenas 199 millones de pesos. Este número la posiciona entre las jurisdicciones más castigadas por el envío de fondos discrecionales, ubicándose sideralmente por debajo de la provincia de Buenos Aires, que absorbió 44.664 millones de pesos, o de Misiones, que recibió 8.528 millones de pesos.
Esta combinación letal de desplome del sector privado y sequía total de fondos nacionales configura un escenario de máxima tensión económica y social para La Rioja en el mediano plazo.






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