La cuenta oficial del Gobierno nacional salió al cruce de un informe de Tomás Méndez en Crónica TV que generó alarma entre las fuerzas de seguridad. La desmentida, firmada este jueves, aclara que las imágenes corresponden a donaciones voluntarias a una asociación de viudas y familiares de policías caídos, no a un pago salarial. La respuesta oficial califica la nota como “una de las peores mentiras” de las últimas semanas y advierte sobre el intento de “sembrar terror” en las fuerzas.
En un comunicado enfático y sin eufemismos, la Oficina de Respuesta Oficial de la República Argentina desmintió de manera categórica este jueves la versión difundida por el periodista Tomás Méndez en el programa Duro de Callar de Crónica TV, según la cual efectivos de la Policía Federal Argentina (PFA) estarían recibiendo parte de su salario en cajas de alimentos. El mensaje oficial, publicado en la cuenta @RespOficial_Arg, lleva el título claro: “CATEGÓRICAMENTE FALSO” y desarma punto por punto la información que había circulado durante la mañana.
“Los efectivos de la Policía Federal Argentina NO cobrarán parte de su salario en cajas de alimentos. Esto es FALSO. Estamos en presencia de una de las peores mentiras que se le ha escuchado al siniestro operador Tomás Méndez en Crónica, con el único objetivo de sembrar el terror entre las Fuerzas de Seguridad”, señala el texto con contundencia.
La Oficina de Respuesta Oficial explica que las imágenes mostradas en el informe corresponden a donaciones voluntarias de alimentos entregadas a la Asociación Civil Grupo de Viudas y Familiares de Policías Federales Caídos en Cumplimiento del Deber (AGVPFA), una entidad externa e independiente de la Policía Federal. “Estas donaciones no tienen nada que ver con los sueldos de los policías en actividad, que se abonan íntegramente según la ley, en tiempo y forma, a pesar del masivo desfinanciamiento que dejó el kirchnerismo de nuestras Fuerzas”, agrega el comunicado.
Una desmentida que expone una supuesta “operación mediática”
Según la versión oficial, se trata de “una burda y maliciosa operación de desinformación que intenta engañar a la gente al confundir una donación voluntaria con el pago de sueldos”. La Oficina de Respuesta Oficial subraya que estas donaciones “ocurren hace años” y que “no complementan el sueldo”. “Son donaciones que se hacen a una Asociación Civil que se dedica a brindar apoyo y contención a viudas y familiares de policías fallecidos y heridos en actividad”, precisa.
El texto no escatima adjetivos y califica la nota como parte del “fondo de olla, el paco de la olla” de las operaciones mediáticas de la última semana. “Aunque le hable a una pequeña audiencia con un minúsculo alcance, meterse con ‘los buenos’, infundirles el terror con desinformación y montar una opereta de este calibre no es un tema menor: es un grave accionar por parte de un periodista que sabe perfectamente que está mintiendo”, concluye.
La desmentida llega en un momento de alta sensibilidad para las fuerzas de seguridad. El Gobierno de Javier Milei ha puesto énfasis en la recomposición salarial y presupuestaria de las Fuerzas de Seguridad y Armadas, tras años de retraso acumulado durante la gestión anterior. Fuentes oficiales consultadas por Infobae indicaron que los sueldos de la PFA se están pagando “en tiempo y forma” y que cualquier versión contraria busca desestabilizar el vínculo de confianza entre el Estado y sus agentes.
Impacto nacional: moral de las fuerzas y credibilidad mediática en jaque
La rápida respuesta del Gobierno no es solo una corrección de hechos. Analistas políticos y de seguridad coinciden en que trasciende lo puntual y pone sobre la mesa un debate más profundo: el rol de ciertos sectores mediáticos en la generación de clima de inestabilidad. En un contexto donde la Argentina atraviesa una etapa de estabilización económica –con inflación en baja y superávit fiscal consolidado–, este tipo de informaciones falsas pueden erosionar la moral de las fuerzas que garantizan el orden público.
“Se busca generar miedo y desconfianza en quienes todos los días arriesgan la vida por los argentinos”, resumió un alto funcionario de Seguridad consultado por este medio. La Asociación de Viudas y Familiares de Policías Federales Caídos, por su parte, recibe donaciones de distintos actores privados y públicos desde hace más de una década, según registros públicos de la entidad, y su labor se centra exclusivamente en apoyo social a familias de caídos, no en complementos salariales.
El episodio también reaviva la discusión sobre la responsabilidad periodística. Tomás Méndez, histórico conductor de Crónica TV, ha sido acusado en otras oportunidades de operar con información no verificada. En las redes, el comunicado oficial se viralizó rápidamente y generó miles de interacciones, con mayoría de usuarios celebrando la desmentida y exigiendo mayores controles a la desinformación.
El mensaje del Gobierno: tolerancia cero a la mentira
Con esta acción, la Oficina de Respuesta Oficial –creada precisamente para contrarrestar fake news y operaciones opositoras– refuerza una línea de acción que el presidente Milei ha marcado desde el inicio de su mandato: no dejar pasar mentiras que afecten la gobernabilidad o la imagen de las instituciones.
Fuentes del Ministerio de Seguridad confirmaron que la Policía Federal mantiene sus compromisos salariales al día y que las donaciones a la AGVPFA son transparentes, auditables y voluntarias. “No hay ni habrá pago en especie de salarios. Eso es una garantía legal”, aseguraron.
En los pasillos de las comisarías y dependencias federales, el comunicado fue recibido con alivio. Un oficial superior de la PFA, que pidió reserva, señaló: “Sabemos que se miente mucho, pero que el propio Gobierno salga tan rápido y tan firme a defender a la tropa es una señal importante”.
El caso deja en evidencia, una vez más, la tensión entre un Gobierno que se presenta como “anti-casta” y sectores mediáticos que, según la visión oficial, operan con agenda política. Mientras algunos analistas de la oposición hablan de “presión sobre la prensa”, la gran mayoría de la opinión pública –a juzgar por las reacciones en redes– interpreta el comunicado como un acto de transparencia y defensa de las fuerzas de seguridad.
En una Argentina que busca reconstruir la confianza en sus instituciones, este tipo de desmentidas rápidas y contundentes se convierten en un termómetro del nuevo estilo de comunicación oficial. La Policía Federal, “los buenos” según la definición del propio comunicado, siguen en la calle cumpliendo su rol. Y el Gobierno, una vez más, dejó claro que no tolerará que se les mienta a ellos ni a los argentinos.





