El secretario general Rogelio De Leonardi expuso un cuadro crítico: faltan partidas para comedores y copa de leche, se cerraron seis escuelas rurales en un solo departamento, la Escuela 114 de Chamical pasó a virtualidad por refacciones inconclusas y no hay aumentos al básico. La Junta Ejecutiva Provincial evalúa convocar a una Asamblea Extraordinaria y no descarta paro y movilización.
LA RIOJA.– La Asociación de Maestros y Profesores (AMP) hizo pública esta semana una radiografía demoledora sobre la situación del sistema educativo provincial, al término de una reunión de Junta Ejecutiva Provincial que el secretario general, Rogelio De Leonardi, calificó como «histórica» por la convocatoria presencial de delegados departamentales de todo el interior. El diagnóstico sindical —formulado en conferencia de prensa tras el encuentro— compila una batería de denuncias que abarcan desde la infraestructura escolar hasta la cobertura de las obras sociales, y desemboca en una convocatoria concreta: el miércoles 6 de mayo se realizará una jornada provincial de visibilización de la crisis educativa.
«La escuela pública riojana está abandonada a su suerte», sintetizó el dirigente, quien no descartó que las medidas escalen a paro y movilización en función de lo que resuelva una eventual Asamblea Provincial Extraordinaria durante las próximas dos semanas.
Un catálogo de ajustes en las escuelas
El punto de partida del reclamo es la carencia de partidas para los programas nutricionales que sostienen a buena parte de la matrícula escolar riojana. De Leonardi denunció déficits crecientes en comedores escolares y en la copa de leche, dos dispositivos que en distintos departamentos funcionan como principal garantía alimentaria para alumnos de familias vulnerables.
A esa carencia se suma el transporte escolar, particularmente en las zonas rurales, que según el gremio viene siendo solventado por padres y docentes ante la falta de recursos estatales. La denuncia traza un cuadro paradójico: la obligatoriedad escolar, garantizada por ley, termina sostenida por el esfuerzo individual de familias y trabajadores docentes en un contexto de salarios deteriorados.
La Escuela 114 de Chamical: «un pésimo antecedente»
El caso emblemático que el gremio puso sobre la mesa es el de la Escuela N° 114 de Chamical, que alberga a más de 500 alumnos y permanece cerrada debido a refacciones inconclusas en los baños. La respuesta institucional, según denunció De Leonardi, fue trasladar las clases a la modalidad virtual.
«Es un pésimo antecedente que queda en la provincia de La Rioja», advirtió el secretario general. La crítica apunta al núcleo de lo que el gremio considera una degradación de la calidad educativa: frente a problemas edilicios que deberían resolverse mediante inversión y obra pública, la respuesta de las autoridades es replegarse hacia la virtualidad, un formato que en la experiencia post-pandemia mostró límites severos en términos de equidad y de calidad pedagógica.
Seis escuelas rurales cerradas en un solo departamento
Otro de los datos más duros de la conferencia fue la mención al cierre de seis escuelas rurales en un mismo departamento del interior provincial. La AMP no precisó el nombre de la jurisdicción, pero el dato coloca en el centro del debate la política de racionalización de establecimientos rurales que, según denuncia el gremio, se viene ejecutando en silencio.
El cierre de escuelas rurales tiene en La Rioja una significación que excede lo educativo. En una provincia con extensas áreas de baja densidad poblacional, cada escuela rural funciona como anclaje comunitario: provee no solo enseñanza, sino también cohesión social, copa de leche, punto de encuentro y, muchas veces, única presencia estatal visible. El cierre masivo configura, para el gremio, un proceso de retirada del Estado del interior profundo.
Inclusión escolar, feria de ciencia y concursos
De Leonardi extendió la denuncia a tres frentes adicionales. El primero es la sobrecarga laboral sobre los docentes encargados de la implementación de la Ley de Inclusión Escolar, una política que exige acompañamiento específico a alumnos con discapacidad o necesidades educativas diferentes y que, según el gremio, se lleva adelante sin los recursos técnicos y humanos necesarios.
El segundo es la falta de recursos destinados a la Feria de Ciencias, una instancia formativa que históricamente se sostuvo con financiamiento estatal y que ahora —según el sindicato— queda en riesgo porque los docentes «no tienen ni la posibilidad ni la disposición de poner plata de su bolsillo, que tampoco tienen».
El tercero apunta a la demora administrativa: «No han entregado los cargos de los concursos del año 2026. Estamos en abril, no han entregado esos cargos», denunció De Leonardi. La omisión condiciona la organización del sistema y afecta a los docentes que concursaron y siguen esperando la formalización de sus designaciones, mientras los cargos cubiertos con suplencias generan inestabilidad en la planta.
APOS y Medifam, bajo fuego
Un capítulo específico de la conferencia estuvo dedicado a la cobertura de las obras sociales que atienden al magisterio riojano. «Es espantosa la falta de cobertura que tiene APOS y Medifam. Esto, si lo tengo que desarrollar, no lleva media hora», disparó el dirigente.
La mención se alinea con el testimonio que días atrás había aportado el cardiólogo Germán Guglieri, titular del Instituto de Medicina Endovascular, quien denunció que APOS paga tres veces menos que Córdoba y acusó a la obra social provincial de tener «una política de ninguneo al médico riojano». La coincidencia entre un referente sindical docente y un prestador médico privado apuntando al mismo blanco —la obra social provincial— configura un cuadro de crisis cruzada que atraviesa simultáneamente a los profesionales que atienden y a los afiliados que demandan servicios.
«No hay aumentos al básico»: el ajuste silencioso
El núcleo del reclamo salarial es contundente: «No hay aumentos al básico en la provincia de La Rioja. Es el peor ejemplo que podemos dar», sostuvo De Leonardi. La denuncia se inscribe en un contexto particular: el Decreto 129/26 del gobernador Ricardo Quintela —ratificado por la Ley N° 10.861— recompuso las escalas de la administración pública provincial a partir de febrero, pero excluyó expresamente al personal docente.
La exclusión colocó al magisterio en un carril paralelo al del resto de los trabajadores estatales, con una negociación paritaria específica que, según el gremio, se encuentra paralizada. El resultado es el congelamiento salarial denunciado por De Leonardi, que a su vez conduce a la destrucción y achatamiento de la escala salarial: la inflación licúa los ingresos de todos los estamentos, pero lo hace con mayor dureza sobre los cargos iniciales, achicando la distancia entre categorías y desincentivando la profesionalización.
El dato nacional complementa el diagnóstico provincial. El informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC) correspondiente a marzo de 2026 —publicado el 9 de abril— consignó que los salarios del personal universitario nacional aumentaron 20,3% nominal entre marzo de 2025 y marzo de 2026, frente a una inflación del 32,5% a/a. El mismo patrón de ajuste por licuación se replica en la docencia primaria y media provincial.
Deterioro psicofísico: la salud del docente en crisis
Otro frente abierto por la conferencia es el deterioro psicofísico de los trabajadores de la educación. «Vamos a profundizar y vamos a hablar en su momento», anticipó el secretario general, sin detallar los indicadores específicos que la AMP viene relevando. La mención se inscribe en una tendencia nacional: las licencias médicas por trastornos vinculados al estrés, la ansiedad y los cuadros depresivos vienen creciendo sostenidamente en el magisterio argentino en los últimos años, según estudios de distintos sindicatos.
En La Rioja, el cuadro se agrava por la superposición de factores: salarios atrasados, cargos sin designar, exigencias de inclusión escolar sin recursos, presión administrativa y una demanda familiar cada vez más difícil de sostener en escuelas con problemas edilicios y dificultades alimentarias.
Jornada del 6 de mayo: el punto de inflexión
La AMP fijó para el miércoles 6 de mayo una jornada provincial de visibilización del conflicto, que funcionará como instancia de evaluación y eventual escalada. De Leonardi fue explícito respecto de los posibles siguientes pasos: «Paro, movilización», enumeró entre las propuestas que manejan los integrantes de la Junta Ejecutiva.
La decisión final quedará en manos de una eventual Asamblea Provincial Extraordinaria que el gremio no descartó convocar en las próximas semanas, antes de la jornada del 6 de mayo. «No estoy en condiciones de adelantar porque van a surgir de esos» procesos deliberativos, aclaró el dirigente.
Un frente más para Quintela
La conferencia de la AMP configura, en términos políticos, la apertura de un nuevo frente de conflictividad para el gobierno de Ricardo Quintela, en paralelo a los que ya atraviesan el sistema de salud privado —con las denuncias de Guglieri y el riesgo de quiebres de clínicas—, el Colegio de Farmacéuticos —con su doble crisis institucional y judicial—, el sector farmacéutico en general, y la negociación fiscal con la Casa Rosada.
La paradoja política no es menor. Mientras el gobernador consolida su proyección nacional rumbo a 2027 —con la reciente visita de treinta intendentes santafesinos, el plenario de Patriotas Federales en la CTA porteña y la articulación con Axel Kicillof—, en su propia provincia se acumulan los reclamos sectoriales que denuncian un ajuste que el oficialismo atribuye al «ahogo financiero» de la Nación, pero que los damnificados padecen en las aulas, los consultorios, las farmacias y los sueldos.
La escuela como termómetro
El cuadro descripto por De Leonardi —escuelas cerradas, partidas faltantes, salarios congelados, obras sociales colapsadas, concursos sin cobertura, inclusión escolar sin recursos— funciona como termómetro de la crisis provincial más amplia. Y deja para Quintela una señal incómoda: uno de los sectores más tradicionalmente peronistas del electorado riojano —el magisterio— está ingresando a un ciclo de conflictividad que puede erosionar, más allá de la retórica antimileísta, la base de sustentación del propio proyecto provincial.
Las próximas tres semanas, con el horizonte del 6 de mayo y la potencial asamblea extraordinaria, serán decisivas. La escuela pública riojana, como dijo De Leonardi, no tendría que estar abandonada a su suerte. Pero la constatación sindical, respaldada por cada caso concreto —Chamical, las escuelas rurales cerradas, las ferias de ciencia sin fondos—, sugiere que ese abandono es hoy, lamentablemente, algo más que una denuncia retórica.





