La secretaria general del gremio, Claudia Contreras, advirtió desde Buenos Aires que el sistema público está perdiendo especialistas a un ritmo crítico. Solo el año pasado se fueron 60 profesionales y en lo que va de 2026 ya suman 20 las bajas. «Con amor no funciona, esto funciona con dinero», sentenció.
La salud pública de La Rioja atraviesa una de sus horas más inciertas. Mientras la dirigencia de APROSLAR (Asociación de Profesionales de la Salud de La Rioja) participa en Buenos Aires del congreso nacional de FESPROSA, la realidad en los hospitales riojanos se agrava por un fenómeno que parece no tener freno: la fuga de profesionales hacia otras provincias o el sector privado.
Claudia Contreras, secretaria general de la entidad, no anduvo con rodeos al describir la situación. «Es alarmante. El año pasado perdimos 60 médicos y en lo que va de este año ya se han ido unos 20. Si los especialistas se van de la parte pública, los que menos tienen se quedan sin acceso a una salud de calidad», afirmó.
El salario: la brecha que vacía los hospitales
El eje del conflicto radica en una estructura salarial que, según el gremio, quedó totalmente desfasada frente a la inflación y a las ofertas de otras regiones del país.
- Salario inicial: Un profesional que recién ingresa a la salud pública riojana percibe cerca de $900.000.
- Techo salarial: La categoría más alta, con años de antigüedad, apenas alcanza $1.100.000.
- La comparación: En provincias como Tierra del Fuego, un salario inicial con bloqueo de título puede llegar a los $3.200.000.
“Muchos chicos se reciben en nuestra universidad y se van raudamente; no encuentran ninguna oportunidad aquí”, lamentó Contreras. Ante la idea de algunos políticos de «enamorar» a los médicos para que se queden, la gremialista fue tajante: «Para enamorar hay que hacer acciones concretas, no solo palabras. Un profesional va a elegir quedarse si tiene un buen salario».
Propuesta de reestructuración: Guardias por Sueldo
Desde APROSLAR plantearon al Ministerio de Salud de la provincia la necesidad de «organizar los números». La estrategia propuesta consiste en auditar el gasto en guardias para optimizar los recursos.
«Hay que analizar cuánto se va en guardias y organizar cuáles son las que realmente se necesitan. De ese ordenamiento puede salir parte del dinero para mejorar el salario básico. El profesional hoy vive haciendo guardias para compensar, se carga de horas y termina agotado», explicó la secretaria general.
Un conflicto que escala a nivel nacional
Contreras vinculó la situación local con el complejo panorama nacional, mencionando los ajustes en hospitales emblemáticos como el Posadas o el Bonaparte, y la salida de programas internacionales. Según la dirigente, provincias como Mendoza, Río Negro y Chubut también se encuentran en pie de lucha por el mismo motivo.
«La verdad es que no entiendo por qué el Gobierno no acusa recibo. No es solo poner el oído, se necesitan acciones concretas. Estamos ante un éxodo preocupante y el sistema se está quedando sin su recurso más valioso», concluyó desde Buenos Aires, antes de participar en la jornada de capacitación previa al congreso ordinario de la federación.





