El titular de la Uocra local, Sebastián Di Fiori, reveló los detalles del acuerdo tras reunirse con el gobernador Ricardo Quintela. El incremento se otorgará después del medio aguinaldo de julio y la porción en cuasimonedas será física y con beneficios fiscales.
LA RIOJA.– El postergado anuncio sobre la recomposición salarial para los empleados públicos de La Rioja comenzó a despejar sus principales incógnitas operativas, confirmando el regreso definitivo de la ingeniería financiera subnacional a los bolsillos estatales. Desde la delegación local de la Confederación General del Trabajo (CGT) confirmaron que el próximo aumento salarial —que el Poder Ejecutivo provincial terminará de definir tras el pago del medio aguinaldo en julio— incluirá un componente bimonetario: un 80% se liquidará en pesos y el 20% restante se abonará en Bonos de Cancelación de Deuda (BOCADE), popularmente denominados «Chachos».
Los detalles de la modalidad de pago fueron revelados por el secretario general de la Uocra y miembro de la central obrera riojana, Sebastián Di Fiori, tras mantener un encuentro clave con el gobernador Ricardo Quintela para destrabar la paritaria del sector público en un contexto de fuerte pérdida del poder adquisitivo y asfixia de los recursos coparticipables.
«Tuvimos una reunión con el gobernador y la idea principal era analizar el tema del aumento, el cual estamos solicitando para que impacte inmediatamente después del aguinaldo. Si bien todavía no se hablaron de porcentajes ni de números fijos, ya que nos volveremos a reunir la semana que viene para afinar el lápiz, el mandatario nos ratificó que el incremento se estructurará con un 80% en pesos y un 20% en Chachos«, precisó el dirigente sindical en diálogo con la prensa local.
Formato físico, incentivos y el fantasma de los sobreprecios
Ante las dudas que genera la reimplantación de la cuasimoneda en el circuito comercial y doméstico de la provincia, el referente de la CGT defendió la efectividad que tuvo la herramienta financiera durante su primera etapa de circulación. «En su momento el bono funcionó bien porque empezó a moverse rápidamente en los comercios de cercanía y el impacto económico negativo recién se sintió cuando el mercado retiró esa moneda de circulación tras los rescates», argumentó Di Fiori.
Respecto de la operatoria que implementará el Ministerio de Hacienda para la distribución del título público, el gremialista adelantó que el pago de la porción correspondiente a los «Chachos» se realizará bajo formato físico (billetes) y conservará la misma estructura de incentivos y penalidades que rigió anteriormente:
- Beneficios y descuentos: Los estatales que utilicen los bonos físicos contarán con rebajas y facilidades especiales al momento de cancelar las boletas de los servicios públicos provinciales (como luz y agua).
- Controles comerciales: Di Fiori aseguró que, para evitar distorsiones en la economía de calle, «el Estado riojano va a controlar de manera estricta que no haya sobreprecios ni cobros de comisiones por parte de los comerciantes al momento de recibir los Chachos».
«El Gobernador nos garantizó que la modalidad será transparente y física. Buscamos que el trabajador no pierda poder de compra y que el comercio local tenga un salvavidas frente a la caída del consumo», señaló el titular de la Uocra.
La confirmación del esquema del 20% en cuasimonedas por parte de la conducción cegetista convalida la estrategia de «rebeldía fiscal» ensayada por el quintelismo frente a las pautas de ajuste dictadas desde Buenos Aires por el Palacio de Hacienda de la Nación. Con las cartas sobre la mesa, la discusión paritaria de la próxima semana se concentrará exclusivamente en determinar el porcentaje de aumento bruto que recibirán los trabajadores de la administración pública, sobre el cual se aplicará la poda bimonetaria.





