
Imagen ilustrativa del sector vitivinícola. Fuente: Fénix.
César Tanquia, secretario general de SOEVA, estimó que unas 190 familias del sector vitivinícola de La Rioja quedaron sin su fuente de trabajo. Durante una entrevista, describió cierres de establecimientos, dificultades para sostener las tareas de mantenimiento de los viñedos y obstáculos para que los trabajadores de mayor edad consigan otro empleo.
La cifra corresponde a una estimación gremial. Tanquia no precisó el período que comprende ni presentó un relevamiento por establecimiento que permita distinguir despidos, suspensiones y otras situaciones laborales.
El dirigente señaló que también hay pequeños emprendimientos familiares que dejaron de trabajar sus fincas. Según explicó, en algunos viñedos no se realizaron tareas de poda y atado, lo que puede afectar el rendimiento de la próxima cosecha.
La pérdida de empleo también afecta la vivienda
Tanquia relató el caso de una finca con ocho trabajadores en la que tres familias residían dentro del establecimiento. Según su testimonio, esas familias quedaron sin empleo y sin una solución habitacional tras el cierre.
Indicó que conversó con autoridades municipales sobre la posibilidad de facilitar terrenos para que puedan construir una vivienda. No detalló plazos para concretar esa asistencia.
El secretario general de SOEVA advirtió sobre las dificultades de reinserción de trabajadores de entre 50 y 60 años que se dedicaron durante décadas a las tareas de finca. A la falta de oportunidades, sostuvo, se suman problemas de salud relacionados con las exigencias físicas de la actividad.
La situación de las fincas y las bodegas
Durante la entrevista, Tanquia mencionó a Catena Zapata y afirmó que 15 trabajadores habían quedado fuera de servicio. Señaló que tenía prevista una reunión para abordar esa situación, sin precisar si se trataba de despidos, suspensiones u otra modalidad. No se cuenta con la versión de la empresa sobre ese señalamiento.
Consultado por San Huberto, sostuvo que las dificultades también alcanzan a sus establecimientos de Mendoza y vinculó ese panorama con la caída de las ventas. Esa descripción corresponde a la evaluación del dirigente; no aportó un balance empresarial ni un detalle de la situación de cada planta.
La negociación salarial continúa sin acuerdo
En relación con la paritaria, Tanquia afirmó que las cámaras ofrecieron incrementos del 1,5% para trabajadores de viña y del 1,8% para empleados de bodega. Consideró insuficientes esas propuestas, aunque no precisó el período de aplicación ni la base salarial utilizada.
El dirigente describió una cadena de dificultades: las empresas argumentan que no venden y los trabajadores no logran mejorar sus ingresos. Sostuvo que el problema alcanza a otras provincias y reclamó una respuesta conjunta.
SOEVA espera definiciones de su federación nacional para resolver los próximos pasos. Tanquia señaló que el gremio mantiene el acompañamiento a los trabajadores y busca coordinar acciones con las organizaciones del resto del país.


