Teresita Luna celebró un nuevo aniversario de la sanción de la ley de matrimonio igualitario, señalando que “hace cuatro años este Congreso de la Nación votó una ley bisagra para la sociedad argentina, que transformaba a nuestro país en el décimo capaz de garantizar la igualdad legal para las familias conformadas por personas de igual sexo”, manifestó la legisladora en una entrevista realizada por el canal Senado TV.
“Gracias a esta decisión todos los hombres y mujeres del país tienen hoy la posibilidad de poder unirse en matrimonio, obteniendo responsabilidades y derechos propios de cualquier vinculo conyugal independientemente de la sexualidad de sus miembros”, continuó Luna.
“Hoy podemos decir que luego de una década de trabajar por revertir estereotipos, la Argentina incluye”, remarcó la legisladora, “en cada debate tratamos de correr barreras conceptuales, se trata de igualar, de generar nuevas oportunidades, de poder garantizar la libre elección en cuestiones que conciernen a la vida privada de nuestros ciudadanos, debemos legislar para evitar la discriminación en cualquiera de sus formas”.
Teresita Luna es autora de dos iniciativas tendientes a modificar leyes actuales que se contradicen con los últimos avances en materia de reconocimiento de la Diversidad Sexual, que han garantizado la inclusión de las poblaciones de LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y trans).
Una de ellas establece la prohibición en el marco de la anamnesis, de la realización de preguntas que vulneren el derecho a la diversidad sexual y la orientación sexual a los donantes.
Los fundamentos de la iniciativa sostienen que en la actualidad, se observa que la donación de sangre por parte de quienes hayan mantenido relaciones sexuales con personas del mismo sexo no es admitido en función de los cuestionarios creados por las sucesivas reglamentaciones a la Ley de Sangre y que son aplicados por distintas jurisdicciones. “Situación que se mantiene incluso a pesar las últimas estadísticas que han demostrado la inexistencia de una relación intrínseca entre la orientación sexual del paciente y el padecimiento de enfermedades venéreas”, señaló Luna.
La segunda iniciativa que ha generado polémica a nivel nacional plantea la necesidad de regular el orden que tendrán los apellidos materno y paterno al inscribirse los hijos producto de una unión convivencial o matrimonial, con motivo de modificar la situación de desigualdad de las mujeres frente a la actual Ley de Nombre. La misma establece un régimen de asignación de apellido a los hijos que privilegia el del padre aun en aquellos casos en que el reconocimiento paterno es posterior al materno.
“Debemos revertir ciertos privilegios aún subsistentes de los hombres en relación con el régimen matrimonial y sobre los hijos, siendo coherentes con los grandes avances para equiparar a la mujer dentro del matrimonio”, señaló a Senado TV la senadora sobre la necesidad de modificar la Ley del Nombre. “No existe ninguna razón para conferir preferencia al uso del apellido del hombre sobre el de la mujer”, manifestó.
“Lo que se busca es el cambio de paradigmas fundamentalmente de índole patriarcal”, concluyó la legisladora.


